Ñuñoa: El regreso a la política de Helia Molina
La exministra de Salud dice que vuelve sin ánimos de desquite, aunque advierte que quedó "con gusto a poco".
Por Josefa Garrido M.
"En todas las clínicas cuicas, muchas familias conservadoras han hecho abortar a sus hijas", fueron las palabras que terminaron con la gestión de Helia Molina al frente del Ministerio de Salud. Varios meses después, la ex titular del Minsal se enfrenta a su primera elección en las primarias de este domingo en la comuna de Ñuñoa.
Sobre su nuevo reto, declara que "siempre miré con bastante esperanza lo que puede pasar en los espacios locales, en los municipios".
El escenario no es el mejor, ya que la Nueva Mayoría tuvo que enfrentar una serie de críticas luego de que el conglomerado no alcanzara a inscribir las primarias en el plazo estipulado por el Servel.
Molina admite que el proceso ha sido complicado, porque "hay bastantes restricciones para conseguir recursos".
Sin embargo, el municipio ñuñoíno, que en 2013 contaba con 141 mil habitantes, le resultó atractivo.
La Casen 2011 mostró que el 5,2% de la población de Ñuñoa se encontraba en situación de pobreza.
El sueldo promedio de la comuna alcanza los 1.200.817 pesos, según el ministerio del Trabajo.
¿Quién vive en Ñuñoa?
Desde el consultorio Salvador Bustos Molina reflexionó sobre la situación actual de la municipalidad. Ahí criticó a administraciones anteriores por "no considerar la participación ciudadana en la toma decisiones", aspecto que -asegura- corregirá si es que llega a ser alcaldesa.
La comuna ha destacado por registrar más 297 encuentros locales en el marco del Proceso Constituyente, una de las más activas a nivel nacional.
El municipio donde se postula la exsecretaria de Estado tiene una población con un alto nivel educativo y una gran calidad de vida. Según el Índice de Calidad de Vida Urbana Ciudades Chilenas 2015, se ubica sexta a nivel nacional.
Pese a los aspectos positivos, a juicio de Helia existe una deuda pendiente con la tercera que Pedro Sabat y su sucesor Andrés Zarhi, según acusa la exministra, no fueron capaces solucionar.
De la gestión de Sabat, quien estuvo cinco años liderando el municipio, critica que "cambió el plan regulador y no le preguntó a nadie".
"Generó una cosa disarmónica en de producción de edificios y eso a la gente le preocupa", añade.
Bajo este contexto es que Molina busca llegar a las municipales 2016 y comenzar un nuevo capítulo en su historia política. Sin embargo, antes deberá competir con Paula Mendoza (PS), Eduardo Topelberg (PR) y Alejandra Placencia (PC).
La Nueva Mayoría busca elegir alcalde en un tradicional feudo RN, con el PS como mayor fuerza oficialista. Estas son las autoridades de la zona:
Alcalde: Andrés Zarhi Troy (RN)
Senador: Manuel José Ossandón (RN)
Senador: Carlos Montes Cisternas (PS)
Diputada: Marcela Sabat Fernández (RN)
Diputada: Maya Fernández Allende (PS)
Los rivales de Helia
La médico pediatra señala que "nunca me he sentido muy política", por lo que el camino que tendrá que enfrentar es complicado. Esto porque todos sus contrincantes son concejales y tienen una trayectoria política en la comuna.
Una de ellas es Paula Mendoza Bravo (PS), quien obtuvo un 7,26% de los votos en las elecciones pasadas. Además fue una de las impulsoras en el Concejo Municipal de solicitar una auditoría externa para esclarecer el monto de la deuda heredada de Sabat en el municipio, que asciende a $ 2500 millones.
Entre los temas que trabaja se encuentran la calidad de vida y el resguardo del patrimonio cultural, además de impulsar la revisión del plano regulador de la comuna.
Por otro lado, Eduardo Topelberg (PR), ex baterista de las bandas Dorso y Pentagram, tuvo el 3,97% de las preferencias en las votaciones del 2012. Durante su tiempo de servicio ha impulsado programas culturales y ha apoyado programas para la tercera edad.
Alejandra Placencia (PC), electa con 5,01% de los sufragios, se ha destacado por incentivar la participación ciudadana y por tener una postura crítica frente a la gestión de Sabat y Andrés Zhari.
Helia reconoce que está en desventaja, pero advierte que "yo tengo un programa que cada día voy mejorando con todo lo que voy escuchando" y advierte que "el programa es para el candidato".
"Tengo una experiencia de vida y de trabajo que me genera una comprensión de las problemática de la gente", agrega.
Dieciocho meses pasaron desde que dejó el Ministerio de Salud. Hoy, sin ánimos de un desquite, va por el sillón edilicio de Ñuñoa. "No tengo nada por qué hacer revancha, aunque quedé con gusto a poco", advierte.