Mulet se declaró »avergonzado» ante las condiciones expresadas por Lagos
El presidente del Partido Regionalista de los Independientes (PRI) fustigó el debate que se produjo tras la carta que envió el ex mandatario, cuestionando la actitud de los dirigentes oficialistas mientras hay una "situación caótica" en salud.
El presidente del Partido Regionalista de los Independientes (PRI), diputado Jaime Mulet, fustigó el debate que se produjo tras la carta que envió el ex mandatario Ricardo Lagos, recalcando que siente "vergüenza" de ello.
"Es bastante curioso ver a la Concertación metida en esta pelea, con algunos que le hacen una rogativa a Lagos para que sea (candidato a) Presidente, y en las condiciones que pone el rogado para ser Presidente", expresó Mulet.
"La verdad es que me da bastante vergüenza lo que está pasando", agregó, considerando la "situación caótica en materia de salud (nacional), en medio de una crisis financiera (internacional), a un año y medio de que termine el mandato de la Presidenta (Michelle) Bachelet".
El ex democratacristiano reprochó la "rapidez impresionante" con la que algunos cambian de preferencia por un presidenciable del oficialismo, recalcando que se trata de un espectáculo "vergonzoso".
"Los que ayer le golpeaban la puerta a Soledad Alvear y la elevaban como candidata, hoy día se la tocan a (Eduardo) Frei. Otros que estaban con (José Miguel) Insulza, hoy día le tocan la puerta y le hacen la rogativa a Lagos. Creo que es vergonzoso lo que está pasando", subrayó.
"Esto evidencia la crisis que hay profunda dentro de la Concertación. El deterioro y el decaimiento de un conglomerado político que hizo y tuvo sus cosas buenas, pero que hoy día se cae a pedazos. Donde incluso, quienes quizás debieren ejercer liderazgos, ponen condiciones con la idea de tener poderes absolutos, que de alguna manera evidencia lo de Lagos", acentuó.
Por ello, el líder del PRI enfatizó que "no vamos a apoyar ni a la Concertación ni a la Alianza ni en primera ni en segunda vuelta".
Mulet añadió que su sector no definirá a su carta presidencial hasta el próximo año, la que se podría determinar en mayo, junio o incluso julio.