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Trasnoche ADN


"Spider-Man: lejos de casa"... y del aburrimiento

OPINIÓN. La nueva entrega del arácnido, como continuación de los sucesos de Avengers: Endgame, recarga el universo Marvel tiñéndolo de moral teenager.

'Spider-Man: lejos de casa'... y del aburrimiento

Spider-Man: lejos de casa. Foto:

La receta de Spider-Man siempre ha resultado efectiva porque expande la experiencia del cómic a públicos afines a subgéneros como la comedia romántica o, por sobre todo, el cine teenager puro y duro.

Y más allá de la sobrecargada fantasía que ofrecen las tan de moda sagas superheroicas de Marvel y que ha llenado salas y salas de cine (y las arcas de compañías como Columbia Pictures, Sony Pictures y Marvel Studios) en las últimas temporadas, sus películas funcionan como cruces entre historietas, sitcoms televisivas y folletines adolescentes.

Rigurosamente enmarcada en el Universo Cinematográfico de Marvel tras los eventos de "Avengers: Endgame" (es recomendable, aunque no imprescindible, haberla visto antes), "Spider-Man: lejos de casa", la segunda película del segundo reboot en la pantalla grande del arácnido, transcurre en medio de una especie de gira de estudios por Europa de Peter Parker (Tom Holland, que sin ningún tipo de grandilocuencia logra de nuevo ser creíble como un conflictuado héroe en formación) y sus compañeros de colegio, entre los que están su mejor amigo Ned (Jacob Batalon), su interés romántico “MJ” (Zendaya), y sus rivales Flash Thompson (Tony Revolori) –a quienes ya conocimos en la entrega anterior- y Brad (Remy Hii), que también persigue a la chica. Todos los arquetipos adolescentes que tienen que estar, están, con un elenco que abarca el imprescindible elemento multicultural que toda película norteamericana actual que se precie de tal debe tener.


 

Sin embargo, y como bien sabemos, Peter Parker tiene una ocupación tan o más importante que ser un adolescente enamorado, y es ahí donde comienza su gran conflicto. Ninguna vacación lo es tanto cuando eres un superhéroe, porque, ante la amenaza de los Elementales, la agencia S.H.I.E.L.D., y su director Nick Fury (Samuel L. Jackson) tienen más tarea que darle que cualquier asignatura escolar. Y en ese periplo, terminará apareciendo un personaje relativamente conocido para los entendidos en cómic pero que hace su debut cinematográfico en esta entrega, y que resulta clave en el desarrollo de esta historia y en la responsabilidad que le tocará enfrentar a nuestro amigable vecino, que –como en toda buena epopeya adolescente- debe tomar decisiones difíciles y crecer.

Lo que sigue es una película, además de respetuosa con el espíritu original del personaje (cosa que no siempre se vio en las anteriores sagas), inteligentemente armada, con giros casi matemáticamente bien armados, diálogos chispeantes y verdad en cada uno de sus conflictos "humanos", donde el retrato de las preocupaciones adolescentes, desde la representación del mundo adulto como un lugar gris e incomprensible, hasta el simple y fulminante pero siempre tenso descubrimiento del primer amor, cubren todas las escenas que no tienen que ver con superpoderes, villanos o tecnología de última generación.

"Spider-Man: Lejos de casa" está hecha para fans y será adictiva para quienes han visto todas y cada una de las entregas anteriores de Marvel en formato cine, pero también funciona como un relato juvenil de aprendizaje, de la importancia de tener modelos adultos que funcionen como guía en una de las etapas más complejas de la vida, y de cómo nos convertimos en hombres y mujeres cuando descubrimos que nuestras vidas –y las de quienes nos rodean- están únicamente en nuestras manos. Cosas que se aprenden estando lejos de casa.

Spider-Man: Lejos de casa
Estreno: 4 de julio

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