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La Prueba de ADN


Sacerdote José Tomás Vicuña y la iglesia católica: "Más que reforma tiene que ser revolución"

El director nacional del Servicio Jesuita a Migrantes conversó con Ciudadano ADN a horas de recibir por el Senado la Medalla Winnipeg por su rol en la protección de inmigrantes.

Sacerdote José Tomás Vicuña y la iglesia católica: 'Más que reforma tiene que ser revolución'

José Tomás Vicuña. Foto: ADN.cl

Como "una sorpresa que nos llena de alegría y orgullo" definió el director nacional del Servicio Jesuita a Migrantes, el sacerdote José Tomás Vicuña, la Medalla Winnipeg, distinción que su congregación está recibiendo de parte del Senado por su rol en la protección y promoción de los Derechos Humanos de los inmigrantes y refugiados. 

Reconocimiento que "compartimos con muchas otras instituciones y personas, en un contexto tan adverso para la migración", según comentó el jesuita en entrevista con Ciudadano ADN. El servicio a su cargo atiende unas 13.000 personas migrantes al año, colaborando con escuelas, empresas y servicios públicos en temas relativos a la integración de migrantes a la sociedad chilena.

"Es un dolor muy grande dejar tus tierras, tus raíces, y que haya un grupo que te estigmatice", señaló el sacerdote, en relación a la asociación de los migrantes con efectos como la pérdida de empleo, el aumento de la delincuencia o determinadas enfermedades, que "una y otra vez se ha demostrado que son falsas, pero quedan en el discurso". Su diagnóstico ante esa xenofobia se relaciona a que "lo otro, lo distinto, nos provoca miedo y ante eso creamos mitos".

"Del total de subsidios habitacionales, el 0,1% han sido obtenidos por migrantes", aclaró Vicuña, agregando que "si aparece el presidente, el Ministro de Hacienda o el Ministro del Trabajo relacionando la delincuencia o el ViH a la migración, eso va alimentando un discurso racista y discriminatorio". La inmigración, sostuvo, "es un desafío a nivel regional pero no podemos basar un desafío en base a mentiras".

Vicuña mostró datos del censo y de la encuesta Casem, que demuestran que los migrantes tienen en promedio más años de estudios que los chilenos. "Quienes migran son los que tienen posibilidades de salir, los más pobres se quedan en sus países de origen", aseguró, especificando que "si uno lo mide por deciles, los chilenos ganan más que los migrantes".

Asimismo, comentó que entre los extranjeros que se han instalado en Chile hay médicos, ingenieros y profesores, además de que en zonas extremas como el valle de Azapa, en Arica, "hay personas sin tantos estudios, pero están trabajando donde los chilenos no quieren trabajar", y que cuando el 27% de las trabajadoras de casa particular en Chile son migrantes, "las personas (chilenas) que antes hubieran sido empleadas domésticas ahora están estudiando en la universidad".

Sin embargo, Vicuña especificó que "el punto no es competir, porque los mercados se agrandan. Hay sectores que se han dinamizado", comentando que en años recientes la integración de los migrantes a Chile se ha dado de forma más bien armónica. "¿Quién habla hoy día de la migración peruana? Hace cinco años era Colombia. Hace tres, Haití. Hoy es Venezuela".

Y es precisamente a partir de la crisis política que vive Venezuela, que las perspectivas de integración de migrantes no solo en Chile, sino que en toda Latinoamérica, la que para Vicuña pasa por una "solución a nivel regional, porque ningún país por sí mismo la va a poder solucionar. La crisis de Venezuela va a superar a la de Siria. ¿Cuál va a ser la respuesta de los Estados?".

El jesuita también tuvo palabras para los casos de abuso que afectan a la Iglesia Católica, para los que "hay que avanzar en reconciliación, cambiando modos y estructuras", recalcando que "al ser hombres hay un poder, pero el poder no es para abusar, es para servir", y asegurando en relación al servicio que dirige que "esto también es la Iglesia, en la oficina trabaja gente que ni siquiera es creyente, pero nos une una misión".

Vicuña finalizó comentando cómo la Selección Chilena ha resultado ser una muestra ejemplar de integración. "Están Arias, Beausejour, el Tucu, junto con Vidal y Fuenzalida. Los seleccionadores son migrantes. Bielsa les enseñó a jugar juntos. El ejemplo de la Selección nos enseña que personas de distintos orígenes pueden funcionar y pasarlo bien juntos".

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