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"Ciudadano a pata" y el Edificio Telefónica en venta: "Era mirarse el ombligo, una cosa hedonista"

El periodista Mario Cavalla dedicó su columna de este viernes a revisar la historia e influencia del icónico edificio de Plaza Italia.

'Ciudadano a pata' y el Edificio Telefónica en venta: 'Era mirarse el ombligo, una cosa hedonista'

Edificio Telefónica. Foto: Agencia Uno

El edificio Telefónica, símbolo del Chile progresista de los años 90, acaba de ser puesto en venta. Es el fin de una era y, como tal, Mario Cavalla, el "Ciudadano a Pata", le dedicó su columna de este viernes en Ciudadano ADN.

La icónica construcción nació como un intento de la compañía (en ese entonces CTC) de equipararse a la Torre Entel, y como un "símbolo de prosperidad y modernidad". "Cuando la gente venía de provincias quería sacarse la foto con el celular", recordó Cavalla. 

Sin embargo, su estructura -que asemeja a un teléfono celular de esa década- "quedó out" con el paso del tiempo y la evolución en el diseño de los modelos y sus modos de uso. 

Para construir el Edificio Telefónica, se tuvieron que destruir casas diseñadas por el importante arquitecto Luciano Kulczewski, "el Gaudí chileno", como lo llamó el columnista. Así, se insertó en el barrio Parque Bustamante, entre edificios de seis pisos y arquitectura neoclásica. "La primera critica fue que no dialogaba bien con el barrio", comentó Cavalla.

"Era un poco mirarse el ombligo, una cosa hedonista", consideró el periodista respecto a la construcción del en ese entonces monumental edificio.

Durante su época de gloria, en el lugar se hicieron grandes eventos, como lanzamientos de libros de autores como Isabel Allende, Jorge Edwards, Iván Luis Zamorano o el ex presidente Ricardo Lagos, y muestras de reconocidos artistas como Roberto Matta y Joan Miró. Otro de sus atractivos fue el Run Up, la competencia en la que atletas se dedicaron a subir sus 32 pisos.

Respecto a su destino próximo, es "una cosa rara: lo venden pero lo arriendan", según comentó Cavalla, ya que la propia Telefónica continuará ocupando algunos pisos de las instalaciones como arrendataria, además de destinar espacios para centros de innovación.

El "Ciudadano a pata" también hizo su habitual recomendación gastronómica, esta vez dedicada al Hotel Magnolia, ubicado en Huérfanos, entre Miraflores y el Cerro Santa Lucía, en una casona de 1929 remodelada por Cazú Zegers para transformarse en un hotel boutique. Y que, con su carta inspirada en sabores italianos y su vista directa al cerro, es "de esas terrazas que extrañas del centro hoy por hoy", enmarcada en un afán de "recuperar espacios para que la gente permanezca en el centro".

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