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La Prueba de ADN


Amigos y compañeros de trabajo recordaron a Fidel Oyarzo

El legado del reconocido periodista de TVN, recientemente fallecido, fue revisado en Ciudadano ADN por su amigo y colega, José Miguel Alfaro.

Amigos y compañeros de trabajo recordaron a Fidel Oyarzo

Fidel Oyarzo y José Miguel Alfaro. Foto: Twitter @verfranco

El fallecimiento del periodista Fidel Oyarzo, conocido por sus coberturas del Congreso Nacional en TVN, caló hondo entre quienes fueron sus compañeros de trabajo y amigos.

Uno de ellos fue José Miguel Alfaro, editor general de prensa en ADN y su mejor amigo, quien lo recordó en Ciudadano ADN. "Para mí, más que un amigo fue como un hermano, fuimos dos compadres que se quisieron durante 35 años e hicimos gran parte de nuestra vida profesional juntos", primero en Radio Cooperativa y luego en TVN.

Se conocieron en 1985, cuando Alfaro era editor de noche en Radio Cooperativa, y Oyarzo llegó de Radio Minería a completar ese turno, uno que era "muy complejo en plena dictadura militar, pero nos peleábamos la salida a reportear. Si no había acuerdo, moneda al aire y el que ganaba salía".

En esa época, "cuando tú salías, no sabías si volvías ni cómo volvías", recordó Alfaro. Fue en una de esas salidas cuando los interceptó un camión militar. Alfaro, al no tener el salvoconducto que sí tenía su compañero, se fue preso. "Fue la única vez que tuve miedo. Me fui a una comisaría, veo llegando un taxi detrás y adivinen quién aparece: Fidel. 'Te tengo que cuidar', me dijo. Nos dimos un abrazo mientras los militares no entendían nada. Y yo le agradecí siempre la actitud que tuvo conmigo", recordó. "A partir de ese minuto lo que era una incipiente amistad se convirtió en una amistad para toda la vida", consignó.

Otra vez, en 1986, Oyarzo desapareció "por varias horas" tras ir a cubrir una protesta a la población La Victoria. "Salimos al aire con el noticiero y Fidel no aparecía. Yo estaba desesperado porque era el jefe y era mi responsabilidad. Hasta que apareció a la una y media de la mañana emocionado diciendo 'conocí al padre Pierre Dubois'. Y yo 'no puedo creer que me hayas hecho esto'. Pero para él eso era el periodismo", recordó.

El periodista recordó que, cuando Oyarzo llega a la radio, "una de las primeras interrogantes que nos produce a todos era el nombre, Fidel Ernesto Oyarzo Salgado, pensé que un tipo que nace el 61 y se llama así es porque sus papás eran admiradores de la Revolución Cubana. Pero él me dijo 'na que ver, es una coincidencia, es por el nombre de mis dos abuelos, Fidel y Ernesto'".

Con Oyarzo, contó, estuvieron juntos en Cooperativa hasta 1991, y entrada la democracia llegaron juntos a TVN a reportear en el Congreso. "Compartimos departamento por años en Valparaíso y a veces tenía que abrir las ventanas porque estaba pasado a cigarro. El cigarro nunca lo abandonó, lamentablemente", sobre el cáncer al pulmón que, agravado por una diabetes, produjo su muerte.

El periodista aprovechó de hacer "un homenaje a doña Eliana Salgado Salgado, su madre, que con sus hijos y el periodismo fueron los tres grandes amores" de Oyarzo, quien hablaba siempre con "mucho orgullo de ella, en esa época había mucha discriminación a la figura de "el hijo de la nana", pero a Fidel nunca le importó eso", recordando el momento en el que le tocó reportear un proyecto de ley que otorgaba derechos a las trabajadoras de casa particular, donde Oyarzo "rompe el protocolo, sale del contexto informativo y genera una situación muy bonita".

También participó en la conversación Kevin Felgueras, periodista de Congreso de Radio ADN, quien contó que el cuerpo de Fidel Oyarzo llegará cerca de las 11:00 horas hasta el ex Congreso de Santiago, en cuya sala de sesiones del Senado se le rendirá honores.

En su labor también compartió estrechamente con Oyarzo. "Me acuerdo de un Fidel absolutamente bueno para la talla que no te dejaba tranquilo ningún día de la semana. Mandaba mensajes por WhatsApp al resto de los periodistas para darles adelantos. Le gustaba mucho decir que estaba siendo parte de la historia, se sacaba selfies, sonaba su celular y le daba lo mismo. A la sala de prensa del Congreso se le va a poner su nombre porque se lo merece".

"Cuando yo entré al Congreso pensé que Fidel era como un artista, lejano, y me equivoqué completamente. Cuando se alargaban las sesiones, a eso las 8 iba a comprar cigarros y pasteles y los repartía entre todos. Ese era Fidel", consignó Felgueras, que también recordó que se trató de "el único periodista al que le resultaban los móviles con los parlamentarios ahí, por el respeto que se le tenía. Al único al que le respondían con su nombre era a Fidel".

Adelantó además que mañana, martes, debería realizarse la ceremonia donde se coloque la placa con el nombre de Fidel a la sala donde el periodista trabajó hasta hace solo meses. 

Alfaro agregó que Oyarzo "no fue solo un periodista que trabajó en un medio de oposición durante la dictadura, sino que tenía un compromiso con los derechos humanos y la libertad de prensa. Para él fue muy importante participar en la transmisión de 1988 (para el plebiscito) y en 1990 (cuando Patricio Aylwin asume la presidencia), creo que esa fue su transmisión más importante". Aunque la desaparición del sistema binominal lo obligó a cambiar el switch, ya que su afán era representar a todas las voces. "Reportear Congreso es muy complejo, y ahora tenías que poner 10 opiniones, pero le ponía contento que las nuevas generaciones hubieran roto el eje derecha-izquierda".

Incluso, en algún momento Oyarzo dejó el reporteo para trabajar en la última campaña presidencial de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. A sus amigos, contó Alfaro, "nos pareció que era muy riesgoso. El 'no' que le dimos se escuchó de Arica a Punta Arenas, pero yo sabía que ese 'no' daba lo mismo. Eso tuvo un costo: la derrota. Tuvo que moverse para buscar pega, hasta que logró reinsertarse, ahí juegan un papel clave los amigos".

"Le dije a sus hijos: ustedes deben estar muy orgullosos de su padre. Lo fueron a ver representantes de distintos lados políticos. Eso refleja un reconocimiento transversal al trabajo que desarrolló. Es un muy buen bonito gesto del Congreso que su velorio se realice ahí porque es su segunda casa. Su primera es Osorno", finalizó Alfaro, indicando que Oyarzo en vida pidió a su familia que sus restos quedaran en esa ciudad, "junto con su madre".

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