Escucha ahora

ADN Deportes, tu otra pasión


Álvaro y Gonzalo López post reunión de Los Bunkers: "Nos llegaba el lacrimogenazo en la boca"

Los hermanos recordaron, en entrevista en Ciudadano ADN, el multitudinario concierto que ofrecieron en la rebautizada Plaza de la Dignidad junto a Inti-Illimani.

Álvaro y Gonzalo López post reunión de Los Bunkers: 'Nos llegaba el lacrimogenazo en la boca'

Álvaro y Gonzalo López. Foto: ADN.cl

Álvaro y Gonzalo López vuelven a los escenarios con su actual agrupación, López, este viernes 10 de enero en Club Chocolate, luego de la breve reunión de Los Bunkers en Plaza de la Dignidad que fue seguido de una segunda fecha en su ciudad de origen, Concepción. Un hito del estallido social que recordaron en entrevista con Ciudadano ADN.

Ese día, en el epicentro de las manifestaciones, "llegamos con nuestros pañuelos matapacos y nos empapaban con líquidos con bicarbonato. Estábamos en lo mejor del coro y nos llegaba el lacrimogenazo en la boca. Pero fue un momento muy bonito, y la gente entendió el simbolismo", recordaron. "Queríamos hacer un regalo para la gente que está luchando día a día, cuando ya se estaban empezando a cansar y las protestas a polarizarse. Fue renovar los corazones".

La idea, aseguran, surgió "a través del feedback natural que recibimos en redes sociales". Según el vocalista de la banda, "nos sentimos deudores de una época donde se venía incubando esto. Y también responsables, porque siempre tuvimos una mirada crítica de todo lo que pasaba, mientras había gente feliz tirando las tarjetas al aire y acumulando deudas".

Pese a eso, aseguran que el estallido social los tomó por sorpresa. Para Álvaro, "Donald Trump parece un iluminado al lado de lo que está pasando acá". Gonzalo contó haber estado en las marchas, y "me quedé con la impresión de que hay algo que está cayendo por su propio peso", aunque le preocupa "más allá de lo hermoso que se ve, la realidad de las cosas, que no todas se van a llevar a cabo. Esta posición talibán me parece justa y entendible, pero cuando la gente se dé cuenta que será así, ahí es donde va a haber un problema mayor".

Álvaro lo respalda: "El gobierno ha respondido tapando hoyitos de un volcán inactivo. Pero el problema es tan transversal y tan obvio que tiene que ser enfrentado a nivel de cambio de modelo. Y cuando al gobierno le preguntan por el cambio de modelo, saca a Venezuela, ¿creen que somos hueones? Y siguen tratando a la gente como hueones. Es muy ridículo".

"Esto se estaba incubando desde hace tiempo", según el músico. "La primera respuesta a este malestar surgió de la generación más joven, la que vio a los papás ser felices endeudándose, que empezó a ver que era una tristeza ser abuelo". Su hermano Gonzalo desclasificó que sus padres son "de lados distintos de la política", pero "se dieron cuenta que habían cosas más importantes, nunca nos condicionaron y nos mostraron la realidad".

En su rol de padre de una niña de 11 años, Álvaro López descubrió que "la Julieta mira todo perpleja por lo chocante de la forma, pero va aceptando tranquila. Los niños ven las cosas claras. No tienen por qué entender el sistema de pensiones para cachar por qué un abuelito está así". Una claridad similar siente él frente al fenómeno de Las Tesis. "Fue un golpe de normalidad. Cuando ya las demandas, los piedrazos y el fuego eran ira y locura, llega esto. Un golpe de realidad y un bálsamo, es emocionante y catalizador".

Los Bunkers, en su breve reunión, terminaron volviéndose protagonistas del estallido social tras su concierto en Plaza de la Dignidad, donde compartieron con Inti-Illimani. Según reveló Gonzalo López, "nos enteramos el día anterior" que ellos también tocarían esa tarde del 13 de diciembre, "y tenían un permiso un poquito más formal, así se empalmaron los dos hechos que no tenían relación":

El músico, que admitió que "el segundo día le puse más color", recordó que "fue bonito y necesario sentir el cariño de la gente y esa conexión en torno a Los Bunkers. Por las cosas de las que la banda siempre se ha preocupado, más allá de un tuit loco o una calentada por redes sociales, esto era lo que teníamos que hacer".

Su hermano Álvaro rememoró "la emoción que se venía incubando desde antes, a nivel camarín. Ya la ansiedad la habíamos botado un poco". Si bien reconoce que "tengo flashazos del momento", el contexto de un show en medio de las manifestaciones, sobre un camión, "le dio un saborcillo especial".

Otro de sus próximos planes es su participación en el homenaje sinfónico a Jorge González, que se hará el próximo 25 de enero en Concepción. "Increíble que me hayan invitado, yo soy fanatiquísimo de Los Prisioneros y de Jorge, que va a estar ahí, y eso es maravilloso. Yo como cantante le debo mucho a Jorge González en formas de cantar, hay una escuela ahí", reconoció Álvaro, que consultado por la canción que más espera interpretar de él, eligió "Mi casa en el árbol".

Pero lo más inmediato es el show de mañana, junto a Cigarbox Man, en el Club Chocolate, para el que ambos hermanos están "con las pilas muy puestas" y esperando "que este sea el primero de varios shows en el año. Hemos estado ensayando y el show de mañana se viene súper bueno. Además el Club Chocolate se ha vuelto un clásico". 

X