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Aldo Schiappacasse y el "Ciudadano a pata" recorrieron la ruta del Parque Forestal y Esmeralda

Mario Cavalla y el periodista deportivo -desde Brasil- comentaron en Ciudadano ADN lugares emblemáticos y dieron sus tips de menús de almuerzo.

Aldo Schiappacasse y el 'Ciudadano a pata' recorrieron la ruta del Parque Forestal y Esmeralda

Barrio Esmeralda. Foto:

El "Ciudadano a pata", Mario Cavalla, lanzó lo que llamó su "previa patrimonial" antes del partido entre Chile y Colombia por Copa América, en su columna de los viernes en Ciudadano ADN, que además contó con la participación especial -desde Brasil- de otro buen conocedor de datos y picadas: Aldo Schiappacasse.

Cavalla recorrió varios atractivos del eje Parque Forestal - Mapocho - Esmeralda, partiendo por el emblemático "caballo de Botero" que se impone frente al Museo de Arte Contemporáneo. La escultura fue donada a la ciudad por el prestigioso pintor y escultor colombiano Fernando Botero, hoy de 87 años, cuya obra -siempre centrada en personajes de aspecto obeso- fue definida por el columnista como "imágenes que llevan a la gente a lo cotidiano".

Luego se pasó al Barrio Esmeralda, las clásicas cinco manzanas triangulares que van desde Miraflores hasta 21 de mayo, que "es bien patrimonial, tiene una impronta bien francesa", que históricamente ha sido el hogar de íconos como el edificio del Servel o, antes de su traslado, del Instituto Goethe.

Justo en la esquina de Esmeralda con Mac Iver esta "Westcoast Video", un lugar de coleccionistas "realmente único en Santiago, para el cine y por el cine". Su dueño, Mario del Villar, viaja constantemente a Estados Unidos y compra películas ("primero en Betamax, luego en VHS, ahora en DVD"), además de ofrecer afiches e incluso un subterráneo que esconde un proyector de 8 mm que suele exhibir películas mudas. "Uno en ese lugar se queda pegado, hay revistas, hay tentaciones. Para los adultos es como un Fantasilandia".

Incorporado Aldo Schiappacasse a la conversación, contó que "ahí compré la colección de la primera Barrabases, los 100 primeros números".

Además, y a propósito de Derlis González, el paraguayo que erró el penal contra Brasil, el periodista recordó que en 2015 a esa selección le tocó eliminar a los cariocas, y fue él mismo quien pateó el último penal y los eliminó. En ese momento, un tío del jugador "no resistió la presión y se murió de un ataque al corazón".

Una tragedia similar tuvo el colombiano Duván Zapata, que hoy debería estar en la formación de ese país contra Chile, cuando su mamá "viajó a Chile a visitar a unos parientes, le comenzaron dolores en la zona intestinal, le dijeron que era intoxicación y le prescribieron analgésicos, tomó un avión de vuelta a Colombia, en Cali la internaron y a los pocos días murió de pancreatitis. Sufrió los rigores del sistema de atención pública de nuestro país", relató Aldo, que también recordó a Ernesto "Teto" Díaz, colombiano que goleó a Chile en la Copa América de 1979, cuando -en un oscuro incidente- la Federación incluyó "señoritas pagas" a la concentración colombiana y luego cada jugador chileno "le pasó las fotos" a un par colombiano antes del inicio del partido para chantajearlos.

También, Schiappacasse y Cavalla recordaron en conjunto al recientemente fallecido periodista, escritor y humorista gráfico José Gai, creador de la viñeta Ñoñobañez. Cavalla lo definió como "un hombre renacentista que hacía de todo y lo hacía bien", y, silencioso como era, prefirió mantener oculta su enfermedad. "Nos enteramos trágicamente de su muerte", dijo de "un hombre que descubrió el gusto por escribir" al volverse novelista después de los 50 años. "Un crack de la novela negra, según los críticos".

Terminando la ruta de Cavalla, hubo un repaso a la histórica sombrerería "Donde golpea el monito" del barrio Mapocho, que debe su nombre al maniquí que golpea el vidrio con su bastón, que llegó en los años 20 destinado a una tabacalera, pero, tras algunos incidentes en la aduana, terminó en la sombrerería.

La columna terminó con la infaltables recomendaciones de menús de almuerzo por menos de $5.000, donde destacaron "La Casona" y el Casino Ocaranza, de Av. Perú, el Emporio Bottega Rivoli, derivado del restaurante del mismo nombre -"el mejor italiano de Santiago", según Aldo-, que ofrece económicas pastas para llevar, y los inflamables garbanzos a $1.500 en La Vega Chica, uno de los pocos lugares de Santiago "donde todavía se puede almorzar por menos de $2.000".

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