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La Prueba de ADN


Aldo Schiappacasse se prepara para el eclipse y recordó al cineasta Sebastián Alarcón

El periodista deportivo sigue en Brasil, en espera de la participación de Chile en semifinales de Copa América.

Aldo Schiappacasse se prepara para el eclipse y recordó al cineasta Sebastián Alarcón

Eclipse (referencial). Foto: Agencia Uno

En contacto telefónico desde un lluvioso Porto Alegre, donde Chile jugará la semifinal de Copa América frente a Perú, Aldo Schiappacasse se hizo presente en Ciudadano ADN, un día antes del esperado eclipse de sol ("la buena noticia es que se va a ver acá, si está despejado").

Porto Alegre es una ciudad fluvial, muy cercana a Uruguay, y por eso, dijo Aldo, "ellos esperaban muchísimo turismo de uruguayos y van a llegar chilenos".

"En Argentina están mosqueados los científicos porque le han dado más bola al partido entre Argentina y Brasil que al eclipse", comentó el periodista, advirtiendo que "muchas veces el fútbol eclipsa estos fenómenos astronómicos".

El periodista y cinéfilo comentó también el reciente fallecimiento del cineasta nacional radicado en Rusia, Sebastián Alarcón, "el más contradictorio de los cineastas chilenos", del que, dijo, "me reconozco fan absoluto". 

Alarcón desarrolló una carrera en la industria soviética, donde filmó las que para Schiappacasse son "las dos mejores películas de cine chileno en el exilio": "La apuesta del comerciante solitario" (1984), que con actores y en escenarios rusos reconstruyó un pueblo chileno "con posters de Colo Colo", e "Historia de un equipo de billar" (1988), a la que calificó de "poesía pura". Ambas fueron grandes éxitos de taquilla en la en ese entonces Unión Soviética.

"Después se vino a Chile e hizo las peores películas de su carrera": "Los agentes de la KGB también se enamoran" y "En busca del falo dorado". Esta última "ni siquiera se alcanzó a estrenar, era tan deplorable el nivel de comedia que ni siquiera salió a las salas", recordó Aldo sobre "uno de los cineastas más increíbles que registra nuestra historia, no lo conocimos, vimos lo peor de su producción, y lo de gran envergadura y gran cantidad de espectadores en Rusia, sólo llegó al circuito de cine arte".

En nuestro país, según contó el periodista, "ni el público ni la crítica lo acompañaron". "Tenía un actor ruso que era su actor fetiche, lo trajo a Chile a protagonizar sus comedias, Luz Croxatto era su musa. Para el Mundial 2018 lo vimos, no tenía ninguna intención de venir a Chile", dijo del cineasta que, al momento de su muerte, estaba terminando una película, "El opositor".

Según Schiappacasse, su subvaloración se debió "a que el tipo se convirtió en un ruso, vivió en dos mundos distintos. Cuando estaba en la URSS vivía recreando Chile, convertía actores soviéticos en chilenos; y cuando se vino a Chile trajo los temas de la KGB, el espionaje, en comedias tan ñoñas que uno creía que de eso se reían los rusos, acá no sacaban ni una sonrisa, era patético".

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