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ADN Hoy 1ª edición


Adiós a la superstición: "La Fuerza del Destino" triunfa en el Municipal

La ópera de Verdi, ausente desde 1959 en Chile, abre con éxito la temporada lírica del teatro de Agustinas.

Adiós a la superstición: 'La Fuerza del Destino' triunfa en el Municipal

La Fuerza del Destino. Foto: Marcela González

60 años tuvieron que pasar para por estos lares se pudiese ver "La Forza del Destino" de Giuseppe Verdi. Larga ausencia atribuida a su fama de "yeta", con cantantes que se han enfermado o han muerto al tener que cantarla, e incluso una vez la Sinfónica de Chile sufrió un apagón mientras interpretaba su obertura. El propio destino hizo que volviera en gloria y majestad para abrir la temporada de ópera del Municipal de Santiago, así saldando una deuda con un importante título verdiano.

La espera valió la pena. Es una obra sumamente interesante, que sintetiza lo más profundo y fino de Verdi, pero también lo más liviano. Esto último a través de escenas no conectadas con la historia principal, protagonizadas por el coro y que suenan a insertos que en cierta medida le restan unidad musical a la partitura. El resto, una historia de amor y venganza, efectiva en lo dramático, y que bien tratada, puede conmover a las audiencias. Y así ocurrió en la función de estreno.


La Forza del Destino en el Municipal. Foto: Marcela González

Fundamental en este logro es el desempeño musical. Ya desde la famosísima obertura, el director Giuseppe Grazioli lideró empáticamente a la Orquesta Filarmónica de Santiago, configurando el ideal marco sonoro, lleno de matices, y sacando a relucir el caudal melódico del compositor. El Coro del Municipal, que prepara Jorge Klastornick, es prácticamente un protagonista más, por sus constantes intervenciones. Su acostumbrada excelencia se manifiesta con especial brillo en este montaje.

En lo teatral, la concepción del régisseur Stefano Vizioli es funcional al drama, clara en su convencionalidad. Trabaja sobre una imponente escenografía de Nicolás Boni, marcada por una mezcla de elementos neoclásicos con influencia de los cuadros de Goya, más un buen cuidado vestuario de Monse Catalá y un certero trabajo de iluminación de Ricardo Castro.


La Fuerza del Destino. Foto: Marcela González

Dada su extensión, esta ópera requiere que el elenco sea de excelencia. No sería sostenible resistirla con voces magras. El saldo aquí es positivo. De gran volumen y expresividad actoral, la soprano Oksana Sekerina da vida a una creíble Leonora, siendo sin duda el punto alto en cuanto a solistas. Menos afortunado resultó el otro protagonista, Don Álvaro, encarnado por el tenor Giancarlo Monsalve, quien pese a mostrar una correcta solvencia escénica, le faltó corporeidad vocal.

El barítono Vitaliy Bilyy, conocido por el público del Municipal, no defraudó como Don Carlo, en particular en lo histriónico. De los personajes secundarios, vale destacar al chileno Ricardo Seguel como el divertido Fray Melitone, valiéndose sendas ovaciones al final. Y también a Anna Lapkovskaja como Preziosilla, una parte nada fácil de cantar.

Las funciones de "La Fuerza del Destino" se extienden hasta el miércoles 24 de abril en el Municipal de Santiago.

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