Escucha ahora

Actualidad, deportes, noticias


A 50 años del primer hombre en la Luna, "Ciudadano a pata" llegó hasta Cabo Cañaveral

Mario Cavalla recordó en Ciudadano ADN su paso por un lugar, hoy convertido en un parque de diversiones, clave para descubrir la importancia de la hazaña del hombre en la Luna.

A 50 años del primer hombre en la Luna, 'Ciudadano a pata' llegó hasta Cabo Cañaveral

Kennedy Space Center, Cabo Cañaveral. Foto: Getty Images

El Kennedy Space Center, más conocido en nuestro lado del mundo como Cabo Cañaveral, es el centro espacial donde se lanzó el Apolo 11 que llevó al hombre a la Luna en 1969. Y es una atracción turística para los que visitan la zona de Florida, en Estados Unidos. De eso conversó Mario Cavalla, el "Ciudadano a pata", en Ciudadano ADN.

Cavalla contó que estuvo dos veces en el lugar, que fue primero un lugar de lanzamiento de misiles, luego una zona de despegue de naves espaciales, y hoy está convertido en un verdadero parque de diversiones con un tamaño gigantesco: 200 millas, seis veces la superficie de la isla de Manhattan.

"Me sorprendió ver el tamaño del Apolo 11, en televisión uno no lo dimensiona. Son 110 metros de alto, prácticamente una cuadra", recordó. "Para sacar una foto tuve que caminar medio kilómetro para que saliera en el encuadre".

En Cabo Cañaveral están todos los cohetes de todas las misiones, además de simuladores que imitan el despegue de la tierra y permiten experimentar la falta de gravedad, salones IMAX para revivir en pantalla grande el momento de la llegada a la Luna, o atracciones infantiles como entrenamientos para convertirse en astronauta. "Para los niños es una experiencia extraordinaria".

Como es su costumbre, Cavalla aprovechó de contar curiosidades respecto al tema, como que los astronautas del Apolo 11 fueron hasta la Luna sin seguro de vida porque "ninguna compañía los quería asegurar" y dejaron firmados autógrafos a amigos para que los vendieran en caso de que les pasara algo y le dieran el dinero a sus viudas. También dos productos fundamentales de la vida de hoy existen gracias a los adelantos tecnológicos que propulsó la preparación del alunizaje: el cierre velcro y el horno microondas.

Y no podían faltar los datos gastronómicos por Santiago: en este caso, por supuesto, se trató de medialunas. Cavalla recomendó las de Sabores de Buenos Aires (Las Dalias 2892, Plaza Las Lilas) que "no son tan grandes y tienen un relleno sensacional: crema pastelera y dulce de membrillo", Dulce Luna (Kennedy 5413) y el Café Palermo (José Manuel Infante 1414).

X