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Contralor dispuesto a evaluar vínculo del subsecretario de Educación y Grupo Laureate

Jorge Bermúdez dijo a Radio ADN que "esta es una cosa que uno tiene que estudiar".

Contralor dispuesto a evaluar vínculo del subsecretario de Educación y Grupo Laureate

Raúl Figueroa. Foto: Agencia Uno

Por Juan Guerra

Forma y Fondo es lo que debe evaluar el Ministerio de Educación, para determinar si corresponde la inhabilidad o no del subsecretario Raúl Figueroa, por sus vínculos profesionales con el cuestionado Grupo Laureate.

Figueroa tuvo un paso como secretario académico y director de post grado en la Universidad Andrés Bello (que controla Laureate) hace diez años. El contralor Jorge Bermúdez dijo que no tiene impedimento para investigar los contratos del grupo y sus universidades, pero dejó abierta la puerta para estudiar el caso.

"Lo que tengo que hacer frente a una situación como esa, es estudiar el tema, si es que hubiera algún requerimiento", explicó Bermúdez a Radio ADN, agregando que "la norma sobre conflictos de intereses se refieren a los últimos dos años, por lo tanto no estaría en el supuesto. Pero esta es una cosa que uno tiene que estudiar".

El titular del Mineduc, Gerardo Varela, defendió a Figueroa: "En el caso de una persona que hace diez años fue académico de una casa de estudio, no está inhabilitado por ley ni éticamente, ni bajo ningún concepto, de resolver cuestiones que le corresponden".


 

Un estudio presentó un requerimiento ante la Contraloría a nombre del Partido Socialista. El abogado Gabriel Osorio señaló a ADN Noticias que hay juicios emitidos por Figueroa siendo director ejecutivo de Acción Educar que empañan su rol: "Dio su opinión, señalando que este grupo no contravenía lo dispuesto en la ley. Señalaba también de que era perfectamente posible de que existieran sociedades relacionadas".

Esta semana en el Foro de Educación Superior Aequalis, Raúl Figueroa hizo un llamado a las universidades a tener autogestión para evitar una presencia de la Superintendencia de Educación Superior y que así se genere una supervisión "liviana".

"Se corre el riesgo de que este aparato fiscalizador intervenga demasiado en las características de cada proyecto, bajo un celo fiscalizador. En eso las instituciones de educación superior tienen un rol fundamental. En la medida que la autorregulación de las instituciones opere, la superintendencia va a poder efectivamente tener una mirada más liviana, respecto de cómo interactúa con las universidades", manifestó.

La polémica se instala, porque la futura Superintendencia de Educación Superior deberá fiscalizar que las instituciones de educación superior no lucren en su funcionamiento, y el primer caso a revisar será el del Grupo Laureate.


 
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