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ADN Hoy 1ª edición


Carta de renuncia de Gajardo y Norambuena: Las mayores derrotas las tuvimos dentro de la Fiscalía

Los persecutores estaban a cargo de las investigaciones de los casos SQM, Penta y Corpesca.

Carta de renuncia de Gajardo y Norambuena: Las mayores derrotas las tuvimos dentro de la Fiscalía

Fiscales renunciados. Foto: Agencia Uno

Los abogados Carlos Gajardo y Pablo Norambuena anunciaron este viernes su renuncia a la Fiscalía Nacional argumentando muchos desencuentros con la cúpula de la institución.

Esta sería la carta con la que comunicaron su renuncia, donde señalan que "nos transformamos en fiscales incómodos".

"En los últimos días se han acordado suspensiones condicionales del procedimiento en los casos SQM y Penta", y por eso "la Fiscalía ha tomado un camino que marca un divorcio con nuestras más profundas convicciones profesionales y éticas. Ante dicho divorcio no tenemos otra opción que reconocer esta derrota interna y presentar, con dolor, nuestra renuncia a la Institución", cierra la misiva.

 


Santiago, 19 de enero de 2018
Sr. Fiscal Nacional Jorge Abbott Charme
Presente
Por medio de la presente los Fiscales que suscriben vienen en presentar su renuncia al cargo de Fiscales Adjuntos del Ministerio Público a contar del 31 de marzo de 2018 por las razones que expresan: 
Hemos desarrollado nuestra carrera profesional desde hace más de 20 años sirviendo los intereses del Estado de Chile. A partir del año 2005 ambos fuimos seleccionados en concurso público para ser Fiscales Adjuntos en la Zona Metropolitana Oriente y desde entonces nos especializamos en delitos económicos y posteriormente en lavado de dinero y probidad. 
En el marco de nuestras funciones públicas desarrollamos investigaciones criminales que concluyeron con condenas y recuperación de activos, pero además, dándose una señal importante a la ciudadanía de la gravedad de estas conductas. 
Por ejemplo, llevamos adelante investigaciones por Cohecho y Lavado de dinero en el Caso Fragatas en que se sentenció a dos ex oficiales de la Armada por recepción de sobornos y obteniendo adicionalmente una condena única en Chile por el delito de cohecho a funcionario público internacional. En el caso de la Comisión Nacional de Acreditación logramos que se condenara al ex Presidente de dicha Comisión y a dos rectores de Universidades por el pago de sobornos en los procesos de Acreditación, lo cual impulsó cambios en la institucionalidad del sistema de acreditación de universidades en Chile. En el proceso de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas fue condenado un funcionario público y un representante de un gremio del Transporte por corrupción en el proceso de adjudicación de la Tarjeta Nacional Estudiantil. En la causa denominada Fraude al FUT obtuvimos la condena de funcionarios del Servicio de Impuestos Internos, contadores y contribuyentes por devoluciones indebidas de impuestos. En todos estos casos además se logró recuperar importantes recursos económicos que en definitiva se habían sustraído al Estado y por lo tanto a todos los chilenos. 
En los últimos años nos correspondió poner en marcha la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente creada el año 2014, desde donde se descubrió la existencia de graves hechos que revisten caracteres de delitos de corrupción y tributarios y que dieron origen, bajo nuestra dirección, a las investigaciones denominadas Casos Penta, SQM y Corpesca. Todos esos antecedentes fueron puestos en conocimiento del Servicio de Impuestos Internos que decidió presentar querellas de carácter tributario. Pero decisiones administrativas de la Fiscalía de Chile nos fueron apartando progresivamente primero del caso Corpesca y luego del caso SQM. A pesar de ello, continuamos ejerciendo nuestra función pública con la responsabilidad que la magnitud y gravedad de las causas y el compromiso institucional nos exigían. 
A pesar de los obstáculos, el grueso de las presentaciones y alegaciones que hicimos en los casos Penta y SQM ante los Juzgados de Garantía, Ilma. Corte de Apelaciones y recientemente ante la Excma. Corte Suprema fueron resueltas a favor de las tesis que sustentamos como fiscales y tuvieron como consecuencia órdenes de allanamiento e incautaciones, medidas cautelares, sentencias condenatorias y desafuero de un H. Senador de la República. 
Nos sentimos honrados de que el trabajo de nuestro equipo, compuesto por fiscales, abogados asistentes y funcionarios, impulsó una serie de consecuencias positivas para el país. Los recursos económicos que las empresas debieron devolver al Estado, al rectificar sus declaraciones de impuestos tras ser descubiertas en conductas reprochables legalmente exceden los 30 mil millones de pesos. Después de años al alza, la evasión fiscal tuvo reducciones significativas los años 2015 y 2016 de aproximadamente 5 puntos porcentuales, lo que significa que miles de millones de pesos ingresaron a las arcas fiscales, en un país como el nuestro siempre escaso de recursos. Además, el Congreso aprobó una serie de medidas contempladas en la Agenda de Probidad de la Comisión Engel, como la prohibición de donación por parte de las empresas y la reducción hasta hacerlas insignificantes de los aportes reservados a las campañas políticas. Nos parece indudable que desde el inicio del caso Penta, ha habido avances en la institucionalidad, insuficientes aun, perc relevantes. 
Lamentablemente, a pesar de estos logros, las mayores derrotas las tuvimos al interior de la propia Fiscalía de Chile, ante sus más altas autoridades, quienes no acogieron nuestra tesis: que a la luz de los antecedentes reunidos y el estado de las investigaciones, debía buscarse en estos casos un reproche penal. Por el contrario, se ha impuesto pírricamente la postura de no intentar obtener una sanción penal proporcional a la gravedad de los hechos para personas respecto de las cuales existe fundamento serio para presentar acusación en su contra. 
Así, nos transformamos en fiscales incómodos a quienes se les marginó progresivamente de las causas que llevábamos. Carecemos de poder decisorio en el devenir de las causas. 
Hemos manifestado, en reuniones y por escrito, cada uno de nuestros desacuerdos y no hemos sido escuchados. 
Como es de su conocimiento, en los últimos días se han acordado suspensiones condicionales del procedimiento en los casos SQM y Penta por hechos de los más graves que ha conocido nuestra institución, acuerdos que no compartimos y que significarán la inexistencia de reproche penal para dichas conductas. Erróneamente la Fiscalia ha renunciado a ejecutar los actos procesales para intentar obtener una condena penal que evite la impunidad para hechos que causan un daño a la democracia. Creemos que con ello se dañará seriamente la confianza de los ciudadanos en el Ministerio Público, perjudicando a los miles de funcionarios y Fiscales Adjuntos de la Fiscalía de Chile que cada día realizan, no siempre en óptimas condiciones, sus mejores esfuerzos para cumplir el rol institucional en la persecución de los delitos y la protección a las víctimas. 
En definitiva, la Fiscalia ha tomado un camino que marca un divorcio con nuestras más profundas convicciones profesionales y éticas. Ante dicho divorcio no tenemos otra opción que reconocer esta derrota interna y presentar, con dolor, nuestra renuncia a la Institución.
Atentamente, 
Carlos Gajardo Pinto
Pablo Norambuena Arizábalos

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