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Trasnoche ADN


Un buzón para destapar los trapos sucios en el trabajo

En España las empresas de más de 50 empleados deberán implantar un canal de denuncias para perseguir irregularidades internas

Un buzón para destapar los trapos sucios en el trabajo

Escándalo en restaurante. Imagen referencial. Foto:

En España, el chivato ("sapo", delator) ha sido tradicionalmente una figura muy mal vista. Bien sea por la identificación con Judas, traidor por excelencia del catolicismo; por el papel que jugó la delación durante la represión franquista, o por la aversión a las normas de la picaresca patria (o quizás por una combinación de las tres), lo cierto es que mientras en Estados Unidos el delator es considerado un héroe, nuestra cultura lo ha tratado como un villano. La carga negativa que incorporan los términos para referirse a él es muy reveladora: chivato, soplón, acusica o chismoso.

Todo indica, sin embargo, que este rechazo puede cambiar a golpe normativo. Y gran parte de la culpa la tendrá la importación, del ámbito anglosajón, de la figura del compliance (cumplimiento), que pretende que las organizaciones asuman la responsabilidad de vigilar y controlar el respeto de la legalidad en su seno. En especial, en lo relativo a la prevención de delitos.

Uno de los elementos esenciales de los programas de compliance son los canales de denuncia. Actualmente, solo son obligatorios en determinadas organizaciones dedicadas a sectores específicos. Es el caso de los sujetos obligados por la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (entidades de crédito, aseguradoras, auditores, etcétera), a quienes la norma impone contar con "procedimientos internos" para que sus empleados, directivos o agentes "puedan comunicar, incluso anónimamente, información relevante sobre posibles incumplimientos".

Para el común de las empresas, en cambio, la normativa no los exige. Eso sí, algunas ya lo han instalado (o están en ello) porque son uno de los requisitos para que los jueces entiendan que el programa de compliance es eficaz, tal y como subrayó la Fiscalía General en su Circular 1/2016, y poder acceder así a la reducción o la exención de la pena.

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