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Alemania pide perdón a Polonia por la Segunda Guerra Mundial

Varsovia advierte sobre "el retorno de las tendencias imperialistas" de Rusia en el 80 aniversario del estallido del conflicto.

Alemania pide perdón a Polonia por la Segunda Guerra Mundial

Presidentes de Alemania y Polonia. Foto:

80 años después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, el mayor conflicto bélico de la historia con más de 40 millones de muertos, Alemania ha pedido perdón a las víctimas. En los actos de conmemoración de la invasión de Polonia, el presidente anfitrión, Andrzej Duda, ha elevado el tono contra Rusia —sin nombrarla— al advertir sobre "el retorno de las tendencias imperialistas en Europa", en referencia a las operaciones militares en Georgia y Ucrania. Vladímir Putin ha sido el gran ausente al no haber sido invitado a esta efeméride.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, señaló que "rindo homenaje a las víctimas del ataque a Wielun. Rindo homenaje a las víctimas polacas de la tiranía alemana y les pido perdón", afirmó a primera hora del día el presidente alemán en esta localidad del centro del país. Junto a él, Duda señaló que su presencia era una forma de "compensación moral".

Aquel 1 de septiembre de 1939 los ataques comenzaron poco antes de las cinco de la mañana con los bombardeos aéreos a la localidad de Wielun, de unos 16.000 habitantes. La ciudad quedó arrasada y un 10% de la población murió. Casi de forma simultánea, otra ofensiva, esta vez naval, se llevaba a cabo contra la fortificación militar de Westerplatte, en la costa del Báltico, símbolo hoy de la resistencia polaca, donde también se han celebrado homenajes.

Hasta el ataque a Wielun "la aviación siempre había sido utilizada como un apoyo de la infantería y para eliminación de objetivos militares, aunque pudiesen darse daños colaterales civiles. Sin embargo, esta vez, el objetivo fue la población civil", explica José Luis Orella, profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad CEU San Pablo. "El bombardeo producía dos efectos. Por un lado, la demostración de fuerza aniquiladora y por el otro, un éxodo de la población en busca de refugios seguros en las zonas rurales, abandonando los centros urbanos más cercanos a la frontera, donde se estabilizarían los frentes. Esta salida masiva colapsó todas las comunicaciones e impidió a las unidades militares propias movilizarse en su defensa", comenta el académico.

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