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Escucha Chile: Portugal, el gran rival de la Roja y no el experimento alemán

Juan Cristóbal Guarello plantea por qué los lusos son candidatos. Y, de paso, ahonda en las maravillas de San Petersburgo.

Escucha Chile: Portugal, el gran rival de la Roja y no el experimento alemán

Alemania no participa con su equipo estelar. Foto: Getty Images

Desde Rusia, Juan Cristóbal Guarello

Seguimos en San Petersburgo o Leningrado. La zona, el territorio donde está la ciudad todavía se llama Leningrado o Petrogrado, como se llamó la ciudad poco tiempo, especialmente en el conflicto de Rusia con Alemania al comenzar la Primera Guerra Mundial.

Un detalle antes de hablar de esta ciudad increíble. Me llama la atención la irritabiidad con que reacciona mucha gente del medio e hinchas cuando se les dice que Alemania jugó con muchos suplentes, no sé si es un equipo B, pero sí uno con muchos suplentes y no es ni cerca el mejor equipo que tiene Alemania.


Joachim Low junto a Juan Antonio Pizzi

 

Lo dijo Low antes de que empezara el campeonato; él mismo aclaró que traía a esta Copa Confederaciones un equipo con muchos jóvenes para foguearlos y se vayan adaptando al sistema con el que juega la selección alemana y en el futuro sean titulares.

El mismo hecho de que Joachim Low no haya hecho cambios y que él mismo reconozca de que quiso exigir al máximo físicamente a los jugadores para ver cuánto podían rendir, demuestra a las claras que el técnico se toma este campeonato como un tubo de ensayo, como un lugar de experimentación, para foguear jugadores, para ver cuánto resisten. Que el ganar el título no le interesa tanto como sacar algunas conclusiones para el campeonato mundial del próximo año. Esa es la verdad.

¿Quién es el gran rival de este campeonato? No es Alemania. Alemania no vino con los mejores jugadores, aunque simbólicamente sea tan importante. El rival más complicado -por lejos- es Portugal, que sí que vino con todos sus jugadores.


Cristiano Ronaldo es la gran figura de la Confederaciones

 

Portugal no tiene tantas copas en sus vitrinas y la verdad es que tiene muchas ansias de ganar ésta. Portugal trajo a Cristiano Ronaldo, que luego de un año brillante, tal vez uno de los dos o tres mejores de su carrera, sacrificó las vacaciones para venir a jugar la Copa Confederaciones y, hasta el momento, me parece que ha rendido bastante bien; ha respondido -en gran parte- a su condición de gran estrella de este campeonato. Ése es el rival, por más que no suene tan importante o que no tenga los antecedentes históricos de Alemania o que no sea el campeón mundial vigente, como Alemania.

Portugal sí es el equipo que vino con todos sus mejores jugadores y no Alemania. Entonces, cuando se dice que Alemania vino con algunos suplentes o con muchos o que éste es el equipo suplente alemán, es la verdad, aunque duela o moleste; aunque a algún jugador no le guste. Lo dijo Low, lo ratificó y lo volvió a ratificar. Es así. Él está experimentando y la Copa Confederaciones es para esto, para ver.

Con respecto de esta ciudad, que tiene una cantidad innumerable de palacios. Anoche fuimos a una iglesia que fue construida sobre el lugar donde fue asesinado el zar Alejandro II en 1881. Sonaba música en el aire, la noche blanca, porque aquí no oscurece nunca en verano. La verdad es que una vibración mágica en el aire.


La Iglesia de la Sangre

 

Y hoy estuvimos en un lugar que se llama el Palacio Peterhof, que era la residencia de verano de los zares. Un palacio impresionante, pero más que el palacio en sí, son los jardines gigantescos, casi infinitos, que tiene mirando al Golfo de Finlandia, lo que más conmueve y atrae.

Este palacio además tiene una particularidad histórica: fue saqueado por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Lo usaron como cuartel, y una vez que los rusos contragolpearon y lograron expulsarlos en el sitio leningrado, que fue entre el '41 y el '44, se lo llevaron entero a Alemania.

El palacio era un museo desde la revolución, todas sus riquezas fueron saqueadas, arrancadas de cuajo y llevadas a Alemania. Luego fue reconstruido a través de los años, no se ha reconstruido del todo. Muchas de las cosas que tenía este palacio tuvieron que ser reconstruidas casi de memoria, con muy pocos documentos; no había planos, había pocas fotos, en fin. Ha sido una tarea ardua que ha durado más de 70 años que ha durado la reconstrucción de este Palacio Peterhoff, una de las tantas atracciones que tiene San Petersburgo, que debe ser una de las ciudades más lindas del mundo y con más cosas para ver.


Palacio Peterhof

 

Mañana pienso ir temprano al Hermitage, porque en la mañana evidentemente tengo que hacer el partido de Portugal con Nueva Zelanda, así que a ver si alcanzo a escaparme a una de las colecciones de arte más grandes del mundo, comparable al Louvre o al Museo del Prado de Madrid.

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