El mayor estudio genómico del cáncer abre la posibilidad de detectarlo antes de que aparezca
Un gran análisis de 2.600 pacientes que sufrían 38 tipos de tumor diferentes desvela que las primeras mutaciones causales aparecen años o décadas antes de que se diagnostique la enfermedad.

ROSTOV-ON-DON, RUSSIA - FEBRUARY 4, 2020: A cryogenic storage where a biobank of a molecular oncology lab of the Rostov Research Institute of Oncology is preserved. The biobank for detecting new tumor markers has been created using the lab's collection of tumor cells and tissues. The Rostov Research Institute of Oncology was assigned a status of national medical research center on January 20, 2020. Valery Matytsin/TASS (Photo by Valery MatytsinTASS via Getty Images) / Valery Matytsin

El cáncer es el precio que pagamos por estar vivos. Una de cada tres personas que lea estas líneas lo sufrirá a lo largo de su vida. Esta enfermedad sigue las leyes de la evolución darwiniana y es consecuencia de ella. El mismo proceso ciego e irracional que rige la división de nuestras células y que ha permitido que la Tierra sea un planeta rebosante de vida contiene vulnerabilidades y errores de programación que a veces la aniquilan. Eso es el cáncer.
Hoy se publicaron los resultados del proyecto Pan-Cáncer, que analizó el genoma completo de más de 2.600 personas que sufrían 38 tipos de tumores diferentes. Es el retrato más detallado que se ha obtenido nunca de cómo y por qué surge cada tipo de tumor a nivel molecular y muestra el camino hacia nuevos tratamientos y métodos de diagnóstico prematuro.
Las dimensiones y la complejidad del proyecto son difíciles de imaginar.
. Cada vez que una de ellas se divide para generar una hija, debe copiarse el genoma completo, compuesto por 3.000 millones de letras perfectamente ordenadas y emparejadas, la A con la T y la C con la G, y que es su libro de instrucciones para la vida.
Identificar unas y otras es fundamental para entender mejor la enfermedad y diseñar nuevos tratamientos contra ella.
La principal conclusión del trabajo es que el genoma del cáncer es finito y se puede conocer. Por primera vez en la historia ha sido posible identificar todos los cambios genéticos que producen un tumor concreto e incluso ordenarlos cronológicamente para conocer su biografía. Este tipo de análisis ha permitido analizar decenas de miles de mutaciones acumuladas en las células tumorales y ha identificado entre todas ellas las que causan el tumor.
En conjunto se ha identificado al menos una mutación causal para el 95% de casos analizados. De media, el cáncer necesita cinco mutaciones causales para aparecer, aunque varía mucho según el tipo de tumor. Cada una de ellas “puede ser una posible diana para el desarrollo de nuevos fármacos”, resalta Peter Campbell, miembro del comité directivo del proyecto.




