Día de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía: la compleja situación en Chile

La crisis es de tal magnitud que en enero del presente año la región de Magallanes fue declarada, por primera vez en la historia, como zona en estado de emergencia agrícola.

05 DE FEBREO DE 2020/VALPARAISO Una parte seca en el Lago Peñuelas que está ubicada la región de Valparaíso, donde ha perdido gran por ciento de su capacidad hídrica en medio de la sequía que afecta a la zona central del país. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/AGENCIAUNO

En el Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, Chile se enfrenta a una crisis hídrica sin precedentes. Según un estudio del Observatorio Global de Sequías, el país ha experimentado un descenso alarmante en los valores promedio de precipitación, entre el 30% y el 90%, en medio de una mega sequía que se extiende ya por 14 años.

Esta duración la convierte en la sequía más prolongada de la región en al menos 1000 años, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentado a mediados de 2022. La crisis es de tal magnitud que en enero del presente año la región de Magallanes fue declarada, por primera vez en la historia, como zona en estado de emergencia agrícola.

Las sequías, que surgen principalmente cuando no llueve en un territorio, generan escasez de los recursos hídricos. Las causas de la falta de lluvia pueden ser de origen natural o antropogénico, incluyendo factores como la circulación atmosférica, la interacción entre atmósfera-océanos, la variación solar, y la actividad humana en el calentamiento global.

Según datos de la FAO, más de un 34 % de las pérdidas de cultivos en los países menos desarrollados son atribuibles a las sequías. Estos impactos podrían causar el desplazamiento de hasta 700 millones de personas de aquí a 2030, según estimaciones de las Naciones Unidas.

Ante esta situación, Daniel Jato Espino, investigador senior en la Universidad Internacional de Valencia (VIU), sugiere que una de las principales acciones que deben tomar los gobiernos es iniciar una fuerte cultura del ahorro de agua. La sociedad y los sectores productivos deben adaptarse y entender que su relación con el agua debe cambiar, de forma que se logre un uso realmente sostenible de los recursos hídricos.

«Invertir en sistemas de alerta temprana es esencial para hacer frente a las sequías. De lo contrario, la interacción de estos fenómenos naturales con la sociedad se eleva a nivel de desastre ocasionando fuertes impactos», dice Espino.

Algunas acciones útiles

El experto sugiere varias acciones que pueden ser útiles en caso de un período crítico de sequía, incluyendo la reutilización de aguas pluviales o grises, la gestión de las aguas subterráneas, la desalinización de aguas marinas, y tecnologías basadas en la extracción del agua a partir de la atmósfera.

Estas acciones se vuelven prioridad no solo en países como Chile, que ya tienen la problemática por solucionar, también se vuelve indispensable para los demás países en Latinoamérica tomar medidas oportunas para evitar sufrir de crisis hídricas más adelante que pueden generar grandes desafíos para los países y la población en general.