Padre de dos hijas, donante y guía de perros policiales: el perfil humano del fallecido cabo Alex Salazar
El cuerpo del fallecido uniformado será trasladado a Cañete, su ciudad natal.
Álex Salazar, carabinero, 1024x576 jpg ok
La fiesta se había alargado para Jhoyner Bonilla Brito la noche del sábado, hasta la madrugada del domingo, en un local del bohemio Barrio Estación, en la ciudad de Concepción, capital regional del Biobío. Había llegado hasta allí en su automóvil, un Chery modelo IQ, y se había quedado incluso después de la hora legal de funcionamiento, según contó el alcalde de la comuna, Álvaro Ortiz.
La vida nocturna del sector es característica suficiente como para que carabineros realicen controles allí. En eso estaban el sargento Moisés Zambrano, el cabo segundo Jordan Mancilla y el cabo primero Álex Salazar, cuando vieron el Chery a toda velocidad por avenida Prat.
«Con la finalidad de evadir el control o detención policial, abordó y condujo por avenida Prat, el automóvil, actuando con ánimo homicida, sin importarle o siendo indiferente para él, si con estas acciones podrían resultar gravemente lesionados, o incluso podría provocar la muerte de funcionarios de Carabineros, realizó de igual forma las siguientes acciones: en primer lugar, atropelló al sargento Zambrano; luego, al cabo segundo Mancilla; para coetaneamente atropellar al cabo primero Salazar; para finalmente darse a la fuga del lugar».
El relato fue de la fiscal del caso, Martiza González, durante la formalización de Jhoyner.
Heridos, el cabo Salazar fue el que sacó la peor parte. Lo vieron sus compañeros y no dudaron en ir al hospital clínico regional Grant Benavente, donde fue ingresado en estado de gravedad.
Pronto sus colegas tendrían que darle la noticia a su esposa y sus dos hijas, de 12 y 7 años. Y después a los demás, los compañeros en la Escuela de Suboficiales de Concepción y los de la Primera Comisaría de la ciudad, donde estaba haciendo su práctica profesional.
Este martes se confirmó la muerte cerebral del cabo oriundo de Cañete. Le había dicho a sus cercanos que quería donar sus órganos en el caso de alguna tragedia como esta. Se los dijo a la familia, a sus cercanos en la tenencia de Batuco, a los de la Escuela de Presentación y Canoterapia, al Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) del Biobío, y a la los de la Subcomisaría Montada y Perros Policiales, todos parte de su experiencia en la institución. Entre ellos fue que también se formó como guía de perros policiales de Orden y Seguridad, Detector deDrogas y Explosivos.
Álex Salazar Rodríguez (de pie a la izquierda) junto a su familia. / Cedida.
La formalización de Jhoyner Enrique Bonilla Brito será por homicidio simple en calidad de autor, además de maltrato de obra. El gobierno, querellante en el juicio, apunta a la pena máxima de 15 años y un día de presidio.