Presidenta de comité Felipe Camiroaga por incendios en Viña: «Debemos preocuparnos de hacer cortafuegos, de tratar de prevenir»
Mariela Aravena conversó con La Prueba de ADN sobre la situación que se vive en el campamento. "Las calles no están confeccionadas para una catástrofe así", afirmó.

23 DE DICIEMBRE DE 2022/VIÑA DEL MAR Bomberos de la brigada forestal acude a los últimos amagos de incendio en los cerros de Viña del Mar. FOTO:LUKAS SOLIS/AGENCIAUNO

Mariela Aravena, presidenta de uno de los 13 comités Felipe Camiroaga, conversó con La Prueba de ADN y detalló la situación vivida en el sector tras los incendios en Viña del Mar.
La dirigente indicó que «la magnitud fue tremenda (…) casi la mitad de lo que es La Colina, no hay casas, se quemó casi todo, la gente quedó sin nada«.
«No se alcanzó a rescatar nada, el incendio avanzó muy rápido por todo lo que era Variante Agua Santa hacia atrás, por lo que era Variante Agua Santa hacia atrás, por donde se ubica el campamento Felipe Camiroaga, pero por el lado de -Avenida- Bachelet», detalló.
«Las calles no están confeccionadas para una catástrofe así»
Si bien desde el comité aún no tienen un catastro exacto, estima que fueron «más de 50 casa en este sector«. Además, se refirió a la situación y regularidad en las que se encontraban esas viviendas.
«Lo que tenemos entendido es que esta parte ya está el tema de regularización de terrenos hace años. La mayoría de gente, y todo lo que es La Colina, tienen su título de dominio; ellos ya no son campamentos«, explicó.
«El campamento, podríamos decir, es la parte alta, la Felipe Camiroaga, donde estamos en un proceso de regularización también», puntualizó en este caso.
Si bien desde el comité aún no tienen un catastro exacto, estima que fueron «más de 50 casas en este sector«. Además, se refirió a la situación y regularidad en las que se encontraban esas viviendas.
Respecto a la organización de las casas, Mariela Aravena apunta que «el camino es muy angosto», enfatizando en que «las calles no están confeccionadas para una catástrofe así«.
La ayuda necesaria
Desde que se encendieron las primeras alarmas por los incendios en Viña del Mar se comenzó a trabajar en el combate contra el fuego y también en torno al socorro de la población.
Con centros de acopio, iniciativas sociales, ayuda particular y todo tipo de apoyo, se están recibiendo aportes voluntarios para las familias más afectadas.
En este sentido, la representante de comité enfatizó en que ha visto «bastantes niños», apuntando a que «se necesitan hartos pañales, porque han llegado, pero pequeños y la mayoría son niños más grandes».
«También, lo que se necesita es ropa interior que sea nueva (…) falta ropa interior pa los niños; calcetines, calzones, todo eso. De adultos también. Pantalones de hombres, buzos para que ellos puedan trabajar aquí en remover escombros». El énfasis se pone porque «llega ropa en no muy buen estado», y se necesita en mejor condiciones.
Por otra parte, Mariela Aravena señaló que falta «azúcar, harina, agua, toallitas húmedas«, indicando que «todo lo que pueda ayudar es bienvenido, sobre todo en estas fechas que para nosotros ya no va a ser lo mismo».
Reflexión con mira al futuro
En relación con las conclusiones más ‘en frío’ que se pueden sacar, la presidenta reconoce que «debemos preocuparnos de hacer cortafuegos, de tratar de prevenir«.
«Había momentos en que las casas se tenían que quemar solas, porque no había agua, no había bomberos«, añadió, haciendo referencia a la poca preparación que habría.
Indicando que los propios vecinos intentaban luchar contra el siniestro apagando las llamas, Aravena lamentó que en este caso «ya no se podía hacer nada, solamente ver cómo las casas se quemaban y la impotencia que sentíamos».
Todo esto se enmarca en una nueva temporada de incendios en Viña del Mar que afectó, entre otros lugares, al campamento Felipe Camiroaga.




