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Hogar de Cristo enfrenta dura crisis económica: “Vamos a tener que mantener el trabajo en modo Covid y no tenemos los recursos para hacerlo”

Ciudadano ADN conversó con el director nacional de la institución, Paulo Egenau, quien advirtió la compleja situación que viven tras la pandemia, llegando a un déficit superior a los 3.000 millones, y que proyecta para 2021 un gasto adicional de 5.500 millones.

Por Ciudadano ADN
Jueves 22 de Oct, 2020 - 00:11
Actualizada el Jueves 22 de Oct, 2020 - 00:17

En estos difíciles meses de pandemia, las instituciones que tienden una mano a los más necesitados son parte de las que se han visto más afectadas. Una de ellas es el Hogar de Cristo, que tras implementar medidas sanitarias en sus 144 residencias y concentrarse en 4.500 personas especialmente vulnerables ante el virus, adultos mayores y personas con preexistencias, incrementó sus gastos en 2.400 millones de pesos, con un déficit que supera los 3.000 millones, y proyectando para el 2021 un gasto extra de 5.500 millones.

“Por ningún motivo estábamos preparados para mayores gastos”, expresó en conversación con Ciudadano ADN, el director nacional del Hogar de Cristo, Paulo Egenau. “A futuro, vamos a tener que mantener el trabajo en modo Covid y no tenemos los recursos para hacerlo”, agregó. Por eso, han hecho gestiones con ministerios como Salud y Hacienda para que, en el presupuesto 2021, se considere recursos para apoyar vía entrega de implementos de protección personal a organizaciones de la sociedad civil.

“Estamos preocupados”, aseguró el director, quien reconoció que esperaba una reacción más proactiva de las autoridades, tras dos meses de gestiones y distintas reuniones con parlamentarios e instituciones como Cenabast. “Yo esperaba un ‘cuenten con nosotros, gracias por compartir la responsabilidad que tiene el Estado de proteger la vida y el bienestar de las personas más pobres’. Hemos tenido una buena acogida, pero ninguna señal formal”, rememoró.

Egenau aseguró que el proceso de este año ha sido complejo y difícil. Sin embargo, la evolución de contagios ha demostrado una muy buena gestión, con solo 624 contagiados, de los cuales 77 han fallecido, tres de ellos funcionarios del hogar. 

Atentos a los cambios constitucionales

“Soy un convencido de que la sociedad civil tiene un rol en la construcción de un país más justo”, expresó, si bien la responsabilidad primaria la tiene el Estado. “O nos unimos todos para un mejor país o estamos jodidos”, reflexionó. En ese camino, el Hogar de Cristo emitió un documento, disponible en sus plataformas digitales, para apoyar en la discusión frente al proceso constituyente.

“Ojalá en esta discusión que se nos viene podamos llegar al consenso de que las personas en situación de pobreza son sujetos privilegiados de derecho, por su situación de extrema vulnerabilidad”, afirmó, adelantando que “estaremos disponibles para contribuir, como lo hemos hecho por 76 años. Pero en este minuto, necesitamos que el Estado contribuya con recursos e implementos para cuidar la vida de nuestros trabajadores, y de las personas en situación de pobreza”.

Porque, según expresó, la pobreza no ha sido prioridad en ninguno de los gobiernos. “Nuestras políticas son arcaicas y están mal financiadas. Quedó en evidencia que aquí se requiere un cambio de actitud política, no solo de los políticos, sino de todos los ciudadanos”, puntualizó.

“Chile tiene los recursos, las competencias y las capacidades para superar esta vergüenza”, dijo, a propósito de las 18.000 personas que viven en situación de calle, y que requieren una política interministerial entre Salud, Vivienda y Trabajo para hacerse cargo. “Esto tiene que ser transformado en política pública, porque ahora, si cambia el gobierno se desarma todo. Y hoy, en vista del proceso constituyente que se iniciaría con el plebiscito de este domingo, está dado el clima para que se transforme la forma en que Chile ha abordado el tema de la pobreza”, llamó.

El Hogar de Cristo tiene, además, dos documentos que lanzarán en noviembre y el próximo año, junto a Unicef y diversas organizaciones de la sociedad civil. “Esperamos que sean insumos para la discusión del proceso constituyente que se nos viene”, expresó, aunque señalando que, hasta el momento, “nadie nos ha abordado formalmente”, para participar de la redacción de la nueva Constitución.

“Nosotros no somos buenos. Solo estamos cumpliendo con un mandato de justicia que deberíamos cumplir todos”, agregó Egenau. “Pero necesitamos que, para la sociedad civil, se garanticen estos mínimos”, dijo, insistiendo en su llamado a las autoridades para que contribuyan con la ayuda necesaria. “Hay mínimos de dignidad para las personas, particularmente cuando se encuentran enfermos, viejos, solos y con conflictos”. 

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