Siete mujeres se organizaron para una olla común en la tradicional población Germania de San Miguel: «Nos da impotencia ver la cesantía y los problemas económicos»
La campaña solidaria de Radio ADN llegó hasta uno de los barrios más antiguos de la comuna, donde existe un alto índice de vulnerabilidad en adultos mayores, extranjeros y cesantes. "Esto nos da impotencia. Muchos vecinos fallecieron producto del coronavirus", contó Ana Rosa Fonseca, coordinadora de la olla común.


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Esta vez, nuestros beneficiadas son siete mujeres de una de las zonas más antiguas de San Miguel, la población Germania, quienes se organizaron y están cocinando para alrededor de 300 personas. «Después del estallido social, donde mucha gente perdió sus trabajos, nos tocó la pandemia, que fue fuerte en el sector», expresó en Ciudadano ADN la coordinadora de la olla común, Ana Rosa Fonseca.
Así, el grupo de vecinas se consiguió la sede del Club Deportivo barrial y comenzó a pedir donaciones a empresas por redes sociales. Ahora, dividen sus tareas entre cocina, labores sanitarias y organización de la gente, velando por que cumplan el distanciamiento social a la hora de recibir sus raciones. Los beneficiarios incluso cubren a indigentes del Hospital Barros Luco.
La olla común ocupa el tiempo de Ana Rosa y sus compañeras todos los días, de 7:30 a 14:30. «Hoy hay pollito al jugo con tallarines», adelantó, aunque también contó que hoy es el último día, porque desde el lunes comienzan a ser centro de acopio, con mercadería, además de pañales y un «ropero solidario» para quienes tienen necesidad de vestirse.
«Cuando empezamos, empezamos con toda la voluntad y el amor del corazón, pero esto nos superó», confesó Ana Rosa. «Nos da impotencia ver la cesantía y los problemas económicos. Y muchos vecinos fallecieron producto del coronavirus».
Ana Rosa vive con un tío de la tercera edad, un primo y su hijo. Además, cuida a un paciente de tercera edad por turnos, ocupación que compatibiliza con la olla común. «Ha sido ardua la tarea, pero muy gratificante», cuenta, recordando que se desenvuelve en una zona vulnerable en San Miguel, con un alto índice de adultos mayores, «incluso profesionales que han quedado sin su fuente laboral, y también muchos extranjeros».
Cualquier ayuda a Ana Rosa y su olla común se puede hacer llegar a Montreal 4511, Villa Germania, San Miguel. También se puede encontrar el Comedor Solidario Familiar en redes sociales. «Estamos con el corazón llenito de emoción, porque todo lo que hemos hecho es autogestión».




