#ElADNDelDía con Mauricio Hofmann: El divorcio entre los números y las expectativas
"Una inversión extranjera que vuelve, pero una sensación general de que las cosas no van tan bien", afirma el periodista.


Mauricio Hofmann, ADN
Ya se instaló el debate sobre el divorcio… el divorcio entre los números y las expectativas.
Una actividad económica que crece, una inversión extranjera que vuelve, pero una sensación general de que las cosas no van tan bien; sensación reflejada también en ciertos datos, como el desempleo que sube, o el endeudamiento de las familias.
Muchos miran al Gobierno esperando que haga más por cambiar este estado de ánimos, porque en economía el factor sicológico es crucial.
Por ejemplo: Vienen anuncios en pensiones e impuestos que tendrían efectos positivos a largo plazo, pero que necesitan componentes inmediatos.
La reforma previsional puede estar dos años discutiéndose en el Congreso; se requiere entonces un complemento rápido, como subir las pensiones más bajas ya, vía presupuesto 2019. La reforma sí o sí va a encarecer la mano de obra; urge entonces un estímulo por algún lado a la contratación de mano de obra.
La derogación de la Ley Reservada del Cobre es gran noticia, pero va a tener una transición de ocho años; la plata por un buen tiempo va a seguir yendo igual a las Fuerzas Armadas, pero ahora pasando por el Fisco. Se necesita entonces que se note el cambio y vía Presupuesto se asigne plata a gasto social ahora y de verdad.
La reforma tributaria no contempla bajas, sino mantención de impuestos e incluso nuevos tributos. Se requieren entonces ajustes que reduzcan la carga fiscal a los emprendores, a la economía verde, a los que generan trabajo. Pasar de la lógica del castigo al que contamina, por ejemplo, al premio a quien contribuye.
Señales positivas reales; efectos concretos en los bolsillos; nada regalado, sino premios verdaderos al esfuerzo. Una mayoría chilenos votó por el gobierno esperando cosas como ésas; han pasado cinco meses y siguen esperando.




