Seremi metropolitano de educación: Cerrar un colegio sin terminar el año es una falta grave
Alan Wilkins habló en La Prueba de ADN sobre el cierre del colegio Arturo Alessandri en Recoleta y aseguró que los sostenedores arriesgan duras sanciones si no completaron el año.


El viernes pasado, los sostenedores del colegio subvencionado Arturo Alessandri, de Recoleta, anunciaron que cerraban el colegio de forma definitiva, dejando sin terminar el año escolar a los estudiantes.
En el sitio web del colegio, la Sociedad Educacional Hugo Casanueva S.A, informó en un comunicado que “muy a nuestro pesar hemos tomado la decisión de cierre definitivo del establecimiento educacional” y aseguraron que la decisión se tomó por el “cambio demográfico en el sector El Salto y sus alrededores “afectando la estabilidad de nuestro establecimiento por la falta de alumnado debido al cambio de muchas familias a otros sectores de Santiago”.
Los apoderados denunciaron también que el viernes en la noche los dueños del recinto educativo se llevaron las cosas. Algunos estudiantes, incluso informaron que se habrían llevado las alcancías donde tenían ahorros para las fiestas de fin de año. Y durante este lunes, en compañía de funcionarios, se tomaron el colegio como forma de protesta.
En La Prueba de ADN, el seremi metropolitano de educación, Alan Wilkins, calificó la situación como “impresentable”. “Ningún colegio tiene la facultad de cerrar el año académico cuando ellos deseen. Nadie puede terminar el año académico de esta manera. Es la mayor infracción que existe. Hubo rumores hace un mes atrás y yo pedí información al colegio y el colegio negó el cierre”, dijo.
“Revisaremos alumno por alumno para ver si el colegio terminó el año académico”, agregó.
Wilkins aseguró que están trabajando en buscar un cupo en los colegios municipales y subvencionados de Recoleta. “Recibí el reporte de los colegios y tenemos matrícula suficiente en el mundo municipal y subvencionado. Ojalá podamos llevarnos cursos completos, para que los alumnos sigan con sus amigos que vienen desde kínder”, afirmó.
Los sostenedores del colegio se arriesgan a multas desde 2000 UTM hasta la inhabilidad de mantener colegios.




