Familiares de desaparecidos y ejecutados argentinos pedirán que justicia chilena reabra casos
Uno de ellos es la ejecución de Oscar Bugallo, apresado en octubre de 1973. Su viuda dijo que no quiere morir "sin ver que alguno de los asesinos tengan cárcel común y efectiva".


Luego que en el 2009 sus casos fueran cerrados por falta de antecedentes, un grupo de familiares de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos de nacionalidad argentina solicitarán ante la justicia chilena la reapertura de los casos, ocurridos luego del 11 de septiembre de 1973.
Uno de ellos es la ejecución, sin sumario judicial, de Oscar Bugallo, apresado por una patrulla de Carabineros el 15 de octubre de 1973, y llevado hasta la 7º comisaría de Santiago.
Su viuda, Olga Reinoso, aseguró que cercanos del Partido Socialista le entregaron nuevos antecedentes respecto de la identidad de los captores de su marido. Por ello, anunció que junto a su abogado Hiram Villagra, pedirá reabrir el caso hasta que se haga justicia.
"No me quiero morir sin ver que alguno de los que asesinaron a Oscar tengan cárcel común y efectiva", expresó Reinoso.
El grupo de familiares argentinos fueron acompañados por Ernesto Lejderman, hijo sobreviviente de un matrimonio argentino-mexicano ejecutado por una patrulla militar.
En septiembre de este año, cuando se cumplieron 40 años del golpe de Estado, Lejderman, aseguró que Juan Emilio Cheyre fue quien lo entregó a un colegio de monjas y dejó el caso de lado.
Ahora, y luego que la justicia decidiera no procesarlo por el paso de la Caravana de la Muerte, Lejderman dijo que al menos hubo una condena moral.
"Lo que más me interesa es esta nueva situación que está viviendo Chile. Cheyre tuvo que renunciar, no renunció porque él tuvo ganas sino porque hay todo un reclamo de la sociedad chilena", destacó.




