M. de Educación: Matar el Simce es como matar al mensajero si no nos gusta la información que trae
Desde este lunes 07 de octubre será aplicado el Sistema de Medición de la Calidad de la Educación a más de diez mil estudiantes de segundo medio de Chile.
El
será aplicado a partir de este lunes 07 de octubre a más de diez mil estudiantes de segundo medio y evaluará áreas de uso de las tecnologías y el impacto en el proceso educativo de los alumnos.
Serán cerca de quinientos establecimientos educacionales, incluidos municipales, particular-subvencionados y particular-pagados, quienes en abril de 2014 tendrán los resultados de sus estudiantes de esta prueba.
Sin embargo, 140 académicos e investigadores, entre ellos la Premio Nacional de Educación 2013 Beatrice Ávalos, criticaron el Simce porque reduce lo que significa educar. Además, según indicaron, el impacto de los resultados empuja a los colegios y liceos a destinar muchos recursos para prepararse a dar esta prueba. Junto a esto señalaron el estrés que con lleva esta evaluación para los docentes y alumnos.
Por las razones anteriores, los académicos e investigadores pidieron debatir sobre el uso e impacto del Simce.
En medio de las críticas, la ministra de Educación, Carolina Schmidt, defendió el sistema de evaluación para implementar políticas públicas en aquellos colegios con bajo rendimiento.
La ministra indicó que "matar el Simce es como matar al mensajero si no nos gusta la información que nos trae”.
“Aquí el objetivo de tener estas pruebas es no solamente medir para gestionar, sino también para poder focalizar el apoyo del Ministerio en aquellos establecimientos que están más débiles en la calidad de buena calidad en la educación, para así poder asegurar a todas las familias que sus hijos van a establecimientos con buena calidad educativa y no taparnos los ojos", señaló.
Sin embargo, el rector de la Universidad de Santiago, Juan Manuel Zolezzi, cree que se debe medir pero bajo otros parámetros porque este sólo refleja las inequidades de los colegios y liceos dada la segmentación que existe.
“No podemos llenar a los estudiantes y a los colegios de pruebas todos los años y a cada rato. Pero si se hace una medición esporádicamente, a mi me parecería razonable. Yo creo que la prueba Simce refleja exactamente lo que refleja una prueba PSU. Las diferencias que existen entre las distintas calidades de educación que tenemos los establecimientos del país”, aseguró.