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Agustín Edwards admitió vínculos con la CIA en declaración ante el ministro Mario Carroza

"Jamás hubo contacto entre El Mercurio y la CNI. Debo reiterar que El Mercurio no recibió aportes de Estados Unidos, ni hubo una relación estrecha entre El Mercurio y la CIA".

La última semana de septiembre,

,

, donde está querellado por presuntos delitos cometidos en la preparación del golpe y su eventual participación en la Operación Colombo.

La declaración del dueño de El Mercurio fue publicada por el portal ‘El Mostrador’, donde el empresario reconoció haber tenido contacto con el director de la Central de Inteligencia Americana (CIA), Richard Helms y con Henry Kissinger, sin embargo rechazó haber influido en el Golpe Militar, el cual según aseguró, le "salvó la vida".

En su declaración, Agustín Edwards negó haber influido mientras estuvo en Estados Unidos -entre 1970 y 1975- en lo que pasaba en el medio de comunicación del que era dueño.

Según indicó Edwards, no recuerda haberse entrevistado con Nixon, el presidente de EEUU.

"Tengo recuerdo que llegué a la casa del presidente de la embotelladora Pepsi, Kendall, en Nueva York, a quien el Presidente Nixon lo llamó cuando estábamos juntos, y la conversación se volcó a lo que había ocurrido en Chile. La relación de ambos derivaba del hecho de que Nixon fue abogado de la Pepsi. En dicha oportunidad Nixon comentó sobre mí, y Kendall le indicó que yo estaba presente, y esa es la razón por la cual yo posteriormente fui a Washington, lugar donde fui recogido en el aeropuerto por Helms, director de la CIA y llevado hasta el lugar de reunión, donde estaba Kissinger", señaló.

El dueño de El Mercurio señaló que no recibió dineros de la CIA y que mientras estuvo en EEUU no tuvo noticias de El Mercurio, "ignorando lo que pudiera estar ocurriendo con la empresa. Para el año 1975, empecé a tener algo de información de lo que estaba ocurriendo en mi país, ya que como lo señalé mi interés estaba centrado en mi trabajo allá y en la subsistencia de mi familia", sostuvo.

"Debo indicar que el Gobierno Militar a mi me salvó la vida. Tal como lo afirmé yo no tenía injerencia en el control de las informaciones que eran entregadas por el diario, y en ese sentido no es efectivo que haya dado una orden acerca que determinada información sobre Derechos Humanos fuera o no publicada. Acerca del Informe Rettig, supe con posterioridad de su existencia", aseguró.

Respecto a la efectividad de que el medio de comunicación mantenía como fuente directa a la Central Nacional de Inteligencia (CNI), Edwards señaló que "jamás hubo contacto entre El Mercurio y la CNI. Debo reiterar que El Mercurio no recibió aportes de Estados Unidos, ni hubo una relación estrecha entre El Mercurio y la CIA, más que lo que ya he declarado; no manejé información sobre las actuaciones de los Servicios de Inteligencia en Chile, ni antes ni después del año 1975".