Especialista explicó las precauciones a tomar cuando hay sospechas de abuso sexual en menores
"Hay que preguntar adecuadamente, no dar cosas por hechas y mantener la doble hipótesis que puede haber ocurrido o haber otras causas que expliquen la sintomatología del niño".


El
, explicó en
las consecuencias del abuso sexual a menores y los cuidados que se deben tener por parte de los familiares de estos antes de acusar que se cometieron los abusos.
Manzanero indicó que “no es quizá la mentira el principal problema que nos encontramos, sino sobre todo la generación de falsas memorias, falsos recuerdos en este tipo de casos”.
“Aquí lo que nos encontramos es que en algunas ocasiones no se interviene de la forma más adecuada a la hora de tener esas declaraciones y una mala práctica en ese sentido puede generar que el niño cuente cosas que para todos parecería que se trata de un abuso sexual cuando en realidad no ha ocurrido”, especificó el especialista.
Ante las dudas que pueden manifestar padres o familiares de menores, creyendo que estos pueden haber sido abusados sexualmente, el especialista indicó que en la medida en que “esos niños lleguen a recordar cosas que no ocurrieron, el tipo de daño psicológico que van a experimentar, que van a sufrir, es exactamente el mismo que experimentarían si hubieran ocurrido los hechos. De por vida ese menor, a partir de entonces será una víctima, pero no una víctima del abuso sexual, sino una víctima del sistema. Por tanto, no solamente deberíamos considerarlos desde el punto de vista del falso acusado, sino también es qué estamos generando menores víctimas, es lo que llamamos la victimización secundaria o revictimización”.
“En la medida que preguntamos y preguntamos y preguntamos, mal en algunas ocasiones, estamos contaminando esos recuerdos. Somos lo que recordamos, por tanto, todo el daño psíquico, toda la sintomatología del abuso sexual infantil, el de la víctima real, lo vamos a encontrar presente en la víctima falsa”, añadió Antonio Manzanero.
El especialista enfatizó que el principal frente que se tiene que afrontar desde los primeros momentos que se tienen sospechas de abuso sexual son las entrevistas con los menores.
“En la medida que dejamos pasar tiempo, lo que ocurre es que cada vez va siendo más difícil llevar al convencimiento de que eso se ha producido. Hay que preguntar de la forma adecuada, no hay que dar cosas por hechos, hay que siempre mantener esa doble hipótesis de que pueden haber ocurrido, pero que también puede haber otras causas que pueden explicarnos la sintomatología posible que puede presentar ese niño o lo que nos está contando. La entrevista va a ser fundamental, el cómo se haga, el cuándo se haga y por quién se haga esa entrevista y luego a partir de ahí es una labor policial”, aclaró.




