Análisis confirmaron que cadáver hallado en Cusco es del líder de secta de Colliguay
Según las investigaciones, el sujeto que se hacía llamar "Antares de la luz" se ahorcó con una soga que colgó en la viga de una casa abandonada cerca de la plaza principal de Cusco.


La Policía peruana confirmó la tarde de este miércoles que el cuerpo hallado sin vida en una vivienda cercana al centro histórico de Cusco pertenece al buscado líder de la secta de Colliguay, Ramón Castillo Gaete, acusado de la muerte de un bebe en un rito en noviembre de 2012.
Según las investigaciones Castillo, quien se hacía llamar "Antares de la luz", se suicidó ahorcándose con una soga que colgó en la viga de una casa abandonada de la calle Saphy, a cuatro cuadras de la plaza principal de Cusco, ubicada a 570 kilómetros al suroriente de Lima.
"Hemos podido homologar las huellas digitales enviadas por la policía chilena con las del occiso y se comprobó que era el chileno Ramón Castillo Gaete, de 36 años quien se suicidó la madrugada del miércoles usando una cuerda", dijo el fiscal de Turismo Miguel Wesly Astete Reyes, a cargo de las investigaciones.
El fiscal añadió que el hombre "colocó cuatro ladrillos en una mochila que llevaba en la espalda, que le dieron más peso a su cuerpo en el momento de ahorcarse".
Astete indicó que en los bolsillos de Castillo se hallaron dos boletos de autobús con destino al cercano Valle de Urubamba, a 78 kilómetros de la ciudad del Cusco, "por lo que se está investigando si en Perú andaba con alguna otra persona".
Castillo Gaete había cambiado su apariencia para no ser reconocido en el Cusco, ciudad turística donde se realizó un amplio despliegue para encontrarlo.
En Chile, tres integrantes de la secta se entregaron a la justicia, mientras que una cuarta, quien acompañó a Castillo en su huida a Perú, fue interrogada..
El ritual en que se le quitó la vida al bebé de dos días, fue el 23 de noviembre de 2012, y presuntamente fue para “salvar el mundo” de la profecía maya. El menor era hijo de una de las cinco mujeres del grupo, quien estuvo encerrada durante toda la gestación, según informó la policía chilena.
La secta estaba compuesta por profesionales entre los que había veterinarios, azafatas y otras personas con poder económico que entregaban ofrendas al líder.




