Cristián Martínez, ex subsecretario de educación: »Cualquier modificación se tiene que ajustar a la Ley General de Educación»
"Al adaptar funcionarios que vienen de planta o que están en distintas labores a la nueva estructura de la ley, puede implicar bajar el número de personal o aumentarlo en las áreas donde se necesite. Pero de todas maneras es necesario siempre abrir la comunicación con los funcionarios", señaló.
Cristián Martínez, ex subsecretario de educación, en conversación con ADN Radio, se refirió a las críticas recibidas por las nuevas autoridades y a los despidos efectuados en los últimos días en el Ministerio de Educación, afirmando que una de las tareas en las que más esfuerzo se puso fue en hacer una entrega lo más transparente posible. "Nuestro ánimo fue ayudar a las nuevas autoridades, porque es un ministerio muy complejo".
Martínez dijo que de acuerdo a su visión, el Ministerio de Educación tiene que cumplir dos nuevas funciones que están en la ley: "Cumplir las funciones de una superintendencia, que le obliga la nueva Ley General de Educación que se tramitó en el gobierno de la Presidenta Bachelet, y cumplir las funciones de una agencia de calidad para poder mejorar los planes y programas. Por lo tanto hay funciones que ya deberían ir poniéndose en marcha que necesitan gente, y necesitan clarificar muy bien cómo van a hacer mientras no se apruebe la Ley de Aseguramiento de la Calidad en el Congreso".
El ex subsecretario afirmó que cualquier modificación se tiene que ajustar a la Ley General de Educación y se tiene que hacer con los funcionarios. "Al adaptar funcionarios que vienen de planta o que están en distintas labores a la nueva estructura de la ley, puede implicar bajar el número de personal o aumentarlo en las áreas donde se necesite. Pero de todas maneras es necesario siempre abrir la comunicación con los funcionarios, que era nuestra estrategia cada vez que teníamos una dificultad".
Determinar qué gente falta y sobra "es parte de la tarea que ya corresponde a la implementacion de la nueva Ley de Educación, pero siempre con la participación de los funcionarios, de lo contrario es muy difícil sacar adelante la reforma", señaló.
Respecto a las acusaciones de duplicacion de funciones en diversas áreas, Martínez explicó: "En la práctica yo tenía siete asesores destinados a funciones que le son propias y obligatorias por ley al subsecretario. Nosotros manejábamos al año el orden de 18 mil resoluciones, 8 mil decretos y autorizaciones. Se necesita un equipo que por lo menos haga que lo que se firma tenga una mínima revisión y evitar la cantidad de observaciones que la contraloría hizo en su momento por falta de control. La misma contraloría sugiere que debe existir oposición de funciones, es decir, un control sobre otro control".
Cristián Martínez sostiene que el gobierno anterior le aportó al país una nueva ley, "un mejor ordenamiento y, por cierto, muchísimas tareas pendientes, en eso fuimos super transparentes y humildes en reconocerlo", finalizó.