Nivia Palma aclara que »no es un debate religioso» el rechazo a monumento de Juan Pablo II
La ejecutiva del Consejo de Monumentos Nacionales dijo en ADN Radio Chile que "el proyecto que se nos presenta dista mucho de la manera de conmemorar la figura" del ex pontífice y que su construcción se realizó "faltando a la Ley de Monumentos Nacionales".
La directora de la Dibam y vicepresidenta ejecutiva del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), Nivia Palma, comentó en
las razones del rechazo a la fijación de un monumento conmemorativo de Juan Pablo II frente al Puente Pío Nono.
"No es que el consejo esté en contra de conmemorar la figura del papa Juan Pablo II. En cada una de estas leyes el consejo debe participar desde los inicios para que el proyecto sea adecuado a la figura de quien se conmemora y al lugar en que se instala esta conmemoración", dijo Palma en ADN Radio Chile.
La representante del CMN, fue enfática en señalar que "aquí en ningún minuto ha habido un cuestionamiento de la relevancia e importancia del personaje que se desea conmemorar, este no es un debate religioso. Eso quisiera precisar porque ayer la reacción de la alcaldesa de Recoleta (Sol Letelier), fue un poquito desproporcionada respecto a esta materia".
Palma indicó que "lo que analiza el consejo es que considera que el proyecto que se nos presenta dista mucho de la manera de conmemorar la figura del papa Juan Pablo II, con una propuesta monumental en un lugar de emplazamiento que tiene una historia muy importante, una historia laica, y que no dice relación precisamente con este hito de la figura del papa de colaboración con la paz entre Argentina y Chile".
La directora de Dibam, además, recalcó un error procedimental del proyecto: "La municipalidad, faltando a la ley de monumentos nacionales, inició un proyecto, no le consultó a nadie y la escultura hoy día está prácticamente terminada, y de acuerdo a la ley podíamos haber sancionado a la municipalidad de Recoleta por haber hecho eso, porque la ley indica que cuando se va a erigir un monumento conmemorativo, debe antes de hacerse el proyecto, consultársele al consejo y tener la asesoría técnica de este".
Respecto al monumento, Nivia Palma, comentó que "en este caso es un escultura de siete metros, más inicialmente tenía seis metros de alto el lugar en que se instalaba la escultura, y luego ellos, cuando se dieron cuenta de la complicación pública que esto generaba, nos han planteado distintas alturas. La mínima es obviamente un metro, y eso implica ocho metros de altura, lo cual rompe completamente con la línea de base de los otros edificios, y por supuesto de la Escuela de Derecho de la U. de Chile y de los árboles que están allí instalados, que tienen más de 100 años".
Al finalizar la directora ejecutiva del consejo, comentó que "esto no significa que puedan presentarse otros proyectos, en otros lugares, y en cada uno de los casos los analizaremos. Y quiero recordarles a los alcaldes que cada vez que se levanta un monumento conmemorativo, de alguna persona o algún hecho, debe ser requerida la autorización de manera previa al consejo, y este participa de todas sus etapas".




