Jiménez a los profesores: »Olvídense, no se hagan ninguna ilusión»
La ministra de Educación fue enfática para confirmar la postura del Gobierno de que la deuda histórica no existe, y sostuvo que la opción de sentarse en una mesa tripartita es "poco sincera", porque su cartera no va a cambiar de posición.
Junto con asegurar que tanto la Corte Suprema como la Contraloría han planteado que "no existe deuda jurídica y tampoco deuda moral" con los profesores, la ministra de Educación, Mónica Jiménez, fue enfática para asegurar que el Gobierno no va a cambiar su postura, y que el magisterio no debe seguir esperando que se le pague la llamada deuda histórica.
"En este caso, se los he dicho igual que como se los estoy diciendo a ustedes, lo que pasa es que cuando la gente no quiere creer… A mí hay viejitas, profesoras en la calle que me dicen… Y yo les digo ‘señoras olvídense, no se hagan ninguna ilusión’", manifestó Jiménez a ADN Radio Chile.
La secretaria de Estado además le quitó valor a la solicitud de los diputados de formar una mesa tripartita para tratar las demandas del magisterio, asegurando que sería "poco sincero" asistir ya que la postura del Ejecutivo no va a cambiar.
"Si es esa la solución para que la gente se quede tranquila, nos sentaremos de nuevo. Eso fue lo que se les dijo la vez anterior, eso se los dije personalmente. Se reunieron conmigo la directiva del Colegio de Profesores antes del 15, y un grupo de ellos me decía que tenían esperanzas porque ahora estábamos en proceso eleccionario, y yo les dije ‘no tengan ninguna ilusión, no se hagan ninguna ilusión’", recalcó.
"Que se arme la mesa, nos sentamos, pero no es que vayamos a llegar con argumentos nuevos. Tengo que decir que me parece poco sincero armar la mesa, porque en los dos años que llevo esta es la historia y nunca ha cambiado para nada", añadió.
La secretaria de Estado dio una extensa explicación sobre los argumentos del Gobierno para negar la deuda histórica, señalando que "los profesores están basados en una ley que es la 3551, que estableció en 1981 una asignación especial para todos los funcionarios públicos, y ellos eran dependientes del Ministerio de Educación. Desde esa fecha gradualmente se fueron pasando al municipio, y entre 1981 y 1984 mantuvieron su calidad de funcionarios públicos".
"Después, mediante otros decretos ya el año 1982 hay una ley que es la 18196, que dice que a todo el personal traspasado en 1982 ya no le serían aplicables las normas del sector público, y que deberían regirse por completo por la regulación del sector privado. Entonces ahí comenzó la opinión y la presión de parte de los profesores de quererse mantener en el sistema de la ley 3551, y ya de esa fecha todas las autoridades del Estado les venían diciendo que no, porque ya se habían traspasado", agregó.
"Después, en 1991, se promulgó el estatuto docente, que es la ley 19070, y ahí sí que explícitamente se señaló que todas las antiguas asignaciones eran totalmente incompatibles con el estatuto docente, y creo que ahí dejaron definitivamente de tener derecho y la aspiración de lo que tenían a comienzos de 1980", recalcó.
Consultada sobre el trabajo que realizó la comisión especial de Educación de la Cámara de Diputados, que analizó el tema y determinó la cantidad y los nombres de los docentes a quienes debía pagarse la deuda, y la forma en que ésta podría ser cancelada, Jiménez defendió la postura del ministro de Hacienda, Andrés Velasco.
"El ministro de Hacienda nunca ha cambiado de posición. Lo que pasa es que cuando usted está presionado y le dicen ‘ni siquiera se quiere sentar a conversar’, él dijo sentémonos a conversar y eso fue lo que hizo", sentenció.