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Tribunal condena a ex ejecutivos de Licancel por contaminación de río Mataquito

El Juzgado de Garantía de Licantén fijó la primera condena en Chile por un delito medioambiental. La fiscalía enjuició a ex gerente Erasmo Quezada, y ex jefe de área de planta Gustavo Kroll, por la introducción de agentes químicos al afluente.

El Ministerio Público logró en el Juzgado de Garantía de Licantén la primera condena en Chile por un delito medioambiental relacionado con contaminación de aguas en el río Mataquito. La causa fue iniciada de oficio por el fiscal José Alcaíno luego que aparecieran muertos cientos de peces en la desembocadura del caudal los días 3 y 4 de junio de 2007.

La investigación reunió alrededor de 80 informes periciales especializados efectuados por la Brigada Medio Ambiental (BIDEMA) de la PDI, universidades, organismos públicos y declaraciones. Todo ello permitió a la fiscalía llevar a juicio simplificado a Erasmo Eduardo Quezada Leighton, ex gerente de la planta Licancel.

Quezada Leighton ordenó una serie de acciones que provocaron que la laguna de tratamiento de efluentes con que cuenta la planta no cumpliera su función de neutralizar los residuos industriales líquidos que allí se almacenan, previo a su desagüe al curso del río Mataquito.

"(El) avaló la orden de seguir descargando riles fuera de norma que provocaron la muerte de los peces", dijo el fiscal Alcaíno. Estas descargas se produjeron durante 30 horas aproximadamente entre los días 3 y 4 de junio de 2007, contaminando químicamente el río, y disminuyendo el oxigeno del agua lo que hizo inviable la vida de los peces.

José Alcaíno pidió que el tribunal aplicara una multa de 1500 UTM (alrededor de 55 millones de pesos), pero la decisión del tribunal en cuanto al monto de la multa se conocerá el próximo martes 6 de octubre a las 13:30 horas.

En cuanto a ex jefe de área de la planta, Gustavo Kroll, La fiscalía llegó a una suspensión condicional del procedimiento que, además de fijar domicilio y firmar trimestralmente, obliga al imputado a aportar 80 millones de pesos en beneficio de la comunidad.

Ambos imputados estaban formalizados por el mismo delito, es decir, por la introducción de cuerpos de agua de agentes contaminantes químicos que causan daños a recursos hidrobiológicos, descrito y sancionado en la Ley de Pesca.

"El reproche al gerente de una planta que es el jefe, quien tiene el dominio absoluto del proceso productivo es muy diferente a la de un trabajador que tiene un mando medio, es decir, la orden venía de gerencia", puntualizó Alcaíno sobre las razones de las diferentes condenas.