Ana Lya Uriarte: »En dos semanas tendremos el informe final sobre el grado de contaminación en Arica»
La ministra de Medioambiente dijo en ADN Radio Chile que una vez conocido este informe, en un plazo de 30 días, se elaborará el "plan maestro" de intervención con la finalidad de abordar el problema integralmente desde el punto de vista de la salud, vivienda y medioambiental.
Más de un cuarto de siglo ha debido transcurrir para que un gobierno se tome realmente en serio el acuciante problema de contaminación de metales pesados en vastas poblaciones de Arica, donde varias generaciones de niños, mujeres embarazadas, ancianos y adultos han visto afectadas sus vidas y presentan altos contenidos de plomo en su sangre.
La ministra de Medioambiente, Ana Lya Uriarte anunció una profunda intervención en la zona para remover los depósitos de minerales que aún quedan en el sector, los que han sido usados como material de relleno en construcciones, y también para abordar el problema desde el punto de vista de los miles de afectados, en coordinación con las carteras de Vivienda y Salud.
“Nos hemos reunidos varias veces con el ministro (de Salud) Álvaro Erazo y la ministra (de Vivienda) Patricia Pobrete, porque ya hemos intervenido antes en el problema, hay confianzas construidas y se han cumplido los compromisos adquiridos al respecto, especialmente en Salud, donde ha habido una intervención integral en estas poblaciones”, dijo la ministra en conversación con ADN Radio Chile.
Al respecto informó que se han hecho estudios con técnicos de primer nivel y “en 30 días tendremos afinados el plan maestro de intervención en Arica”.
“Nosotros como CONAMA tenemos dentro de dos semanas el resultado final de un informe de Agriquim, que es una empresa experta, para un análisis de todo Arica, de manera que vamos a tener una comparación entre el resto de la ciudad y las poblaciones más afectadas, lo que va a determinar la priorización de los sectores. Estamos hablando de dos mil y tantas familias”, puntualizó.
A pesar de los esfuerzos hechos hasta ahora, la autoridad dijo que la población “percibe como insuficiente” lo realizado por los sucesivos gobiernos hasta ahora y reconoció que el peligro es real puesto que aún existen minerales pesados y contaminantes tóxicos para la salud humana en la región.
“Nosotros tenemos la convicción que tenemos presencia de metales pesados aún el sitio F y eso significa intervención”, reconoció Ana Lya Uriarte.
Historia del conflicto
Pasaron varios años antes de que los vecinos del sector los Industriales y cerro Chuño de Arica se enteraran que estaban conviviendo con un foco de contaminación que ya venía evidenciando alteraciones a la salud, particularmente a los niños. Las quince mil personas de las poblaciones Los Laureles, El Solar, El Amanecer, San Valentín, Santiago Arata Gandolfo, Industriales I y Villa Puerta Norte, entre otras, nunca se imaginaron el costo que tendrían que pagar por el sueño y esfuerzo de muchos años: su casa propia.
El Servicio de Vivienda y Urbanismo construyó sus viviendas en un sector donde antes existió un basural y muy cercano a un acopio de minerales abandonado por la empresa Procesadora Metalúrgica Ltda.(Promel), de esa ciudad. La casa más próxima se encuentra a treinta metros. Nadie les advirtió sobre el peligro que significa respirar el polvo arrastrado por el viento desde el lugar de acopio.
Entre los años 1984 y 1989 ingresaron al puerto de Arica diecinueve mil toneladas de desechos tóxicos, metales pesados en polvo y compactados, de la empresa Sueca Boliden Metall. Fueron autorizados por el Ministerio de Salud bajo el rótulo "Barros con Contenido de Minerales".
Promel de Arica, ingresa los desechos al país informando al Servicio de Salud que serían reprocesados para recuperar oro y plata, que estarían presentes en un alto porcentaje en el material. El informe además planteaba que "estos materiales no son tóxicos y pueden ser manipulados por cualquier persona". Los servicios competentes no hicieron análisis de los "Barros con Contenido de Minerales" y autorizaron su ingreso.
El material fue retenido algunos meses en aduana por no pago de los derechos de internación. Posteriormente, fueron trasladados por este servicio a terrenos que Promel tenía en arriendo al fisco, y quedaron en ese lugar en custodia de Aduanas, sin ningún cuidado, hasta marzo del presente año.
Con el apoyo del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) Arica, los pobladores de Cerro Chuño y los Industriales, realizaron durante 1997 un diagnóstico ambiental comunitario. Identificaron los ocho problemas ambientales más importantes. El más preocupante era el polvo de desechos mineros abandonados por Promel que durante catorce años, arrastrado por el viento, se asociaba con algunas afecciones a la salud que sufre la población: irritabilidad, neurosis, estrés, alergias, conjuntivitis, pérdida de memoria, cansancio, fatiga, anemia y dolor a los huesos.
Serpaj y los vecinos a mediados del año 1997 pidieron la realización de análisis al Departamento de Química de la Universidad de Tarapacá (UTA). Los resultados dejan al descubierto la gravedad de la situación. "Se observa la existencia de cuatro minerales altamente tóxicos: cadmio, plomo, arsénico y cobre en concentraciones elevadas." Un estudio posterior de Sernageomin estableció valores promedio de 10% de arsénico, 4,4% de plomo, 2,1 % de zinc, 1,5% de cobre y confirmó la presencia de mercurio, antimonio, bismuto y estaño.