Abogado penalista: »El único fundamento de la pena de muerte es la venganza»
Miguel Soto Piñeiro señaló a ADN Radio Chile que no hay pruebas de que la sentencia capital tenga efectos disuasivos, y señaló que la sociedad no puede esperar que el Estado se ponga "al servicio de venganzas particulares".
El reconocido abogado penalista Miguel Soto Piñeiro se mostró totalmente contrario a la idea planteada por parlamentarios de la Alianza de reponer la pena de muerte en el país, a consecuencia de la brutal violación y crimen de la pequeña Francisca Silva (5 años) en Valparaíso.
En entrevista con La Prueba de ADN, el profesional fue enfático para rebatir los dichos de diputados como Lily Pérez (RN), asegurando que "no hay evidencia empírica alguna que demuestre que efectivamente la pena de muerte pueda tener efectos disuasivos. Su único efecto preventivo cierto, pero absolutamente brutal, es la eliminación física del delincuente", recalcó.
El académico señaló que si se quiere reponer la pena de muerte hay muchas dificultades detrás para definir a qué casos se aplicará y a cuáles no, asegurando que habría que asumir los "efectos perturbadores que trae aparejada".
"Es difícil establecer para qué delitos puede ser acreditada sin alterar todas las escalas penales. No puede ser que la violación y el homicidio tengan la misma pena, ya que por muy grave que sea la primera no es lo mismo que privar de la vida a alguien", sostuvo.
Aunque parlamentarios de la Alianza como los senadores Iván Moreira y Víctor Pérez (UDI) se mostraron a favor de aplicar la pena capital para casos como el de Juan Saavedra -autor del crimen de la pequeña de 5 años en Valparaíso-, Soto Piñeiro enfatizó que con ello sólo se estaría fomentando la venganza.
"El único fundamento de la pena de muerte es pura y simplemente la venganza", manifestó, subrayando que aunque mucha gente la pida, "el Estado no puede estar al servicio de la venganza. No podemos tener todo el sistema estatal al servicio de venganzas particulares".
Finalmente, remarcó que si cada caso brutal es tratado con una sentencia capital, "llegaríamos a un Talión puro y bruto".




