Nacional

Médico recalcó que Felipe Cruzat está en »una situación bastante desesperada»

Al cumplirse este lunes 48 días desde que el niño de 11 años ingresó al Hospital Clínico de la UC, el doctor Gonzalo Urcelay sostuvo que "cada día se hace más difícil mantenerlo", mientras que sus padres confían en que en marzo aparezca el corazón.

Los papás de Felipe Cruzat, el niño de 11 años que cumplió este lunes 48 días internado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica a la espera de un corazón para ser trasplantado, confían en que en este mes de marzo consigan el anhelado órgano para que pueda recuperarse, mientras su médico tratante advierte que el tiempo se acaba.

El pequeño sufre una miocardiopatía dilatada y por su mismo estado su cuerpo ha perdido fuerzas, según admitió su padre, Gonzalo Cruzat.

"Está bastante deteriorado físicamente, cansado. No tiene nada de energía y lo que se está evaluando es que en cualquier momento caiga a ventilación mecánica porque va a llegar un momento en que no tenga fuerzas para respirar", expresó.

"Pero estamos esperando que lo de la ventilación mecánica se distancie lo máximo posible", expresó Gonzalo Cruzat, agregando, además, que el niño está en un desgaste psicológico debido a la larga espera de un corazón, que corresponda a una persona que haya pesado menos de 55 kilos.

"Sabemos que los meses de verano no es la mejor temporada para el tema del trasplante; en cambio en marzo todo el sistema está funcionando. Creemos que este mes debiera ser uno bueno", agregó el papá de Felipe.

Por su parte, la madre, Marta Gracia Solar, dijo que su hijo sigue bregando, y que "a pesar de todo, creo que esta situación a él lo llena de energía".

A su vez, el médico tratante, doctor Gonzalo Urcelay, señaló que el niño está muy cansado, y que es muy difícil que pueda salir adelante si no aparece el órgano que necesita.

"Y cada día se hace más difícil mantenerlo como está. Tiene poca energía porque el corazón no bombea sangre. Él está con medicamentos en la vena que ayudan a que lo que queda de reserva de corazón se pueda contraer un poquito mejor", expresó el facultativo.

"Felipe está en una situación bastante desesperada. Tenemos la esperanza de conseguir un órgano tal como hace siete semanas. Ha pasado tiempo y Felipe está agotado y la familia está complicada, pero no perdemos la esperanza", agregó el médico.

"Si hubiera hoy un donante y pudiéramos trasplantarlo, debiera tener un buen pronóstico", indicó, agregando que temen que pasen los días, no se consiga el órgano, y el pequeño tenga que ser conectado a ventilación mecánica.

"Conectar a ventilación mecánica a un niño en las condiciones en que él está se hace difícil por lo que viene después de eso. En otro niño la ventilación mecánica es algo rutinario. Pero en un niño como Felipe con el tiempo que él lleva se hace más complicado salir de esa ventilación. El próximo paso es la ventilación mecánica pero no queremos llegar a eso", enfatizó el doctor Urcelay.