»Zacarach» quedó recluido en la Cárcel de Alta Seguridad
Tras llegar a Santiago a eso de las 14:50 horas, pasar por el cuartel Borgoño de la PDI para ser fichado, ir a la Corte Suprema y luego llegar al Cuarto Juzgado del Crimen, el pedófilo ingresó a la CAS, donde cumplirá su condena por abuso sexual contra menores.
A eso de las 19:50 horas ingresó a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) el carro celular que trasladó desde el Cuarto Juzgado del Crimen a Rafael Maureira Trujillo, alias "Zacarach", quien deberá cumplir en ese recinto su condena de 20 años por abuso sexual de menores.
Tras ser trasladado por tierra desde el cuartel Borgoño hasta la Corte Suprema, el pedófilo estuvo unos 20 minutos en el palacio de los Tribunales para ser notificado oficialmente del proceso de extradición en su contra, y su custodia quedó en manos de Gendarmería tras el impresionante operativo inicial de la Policía de Investigaciones (PDI).
Luego que la secretaria Carolina Herrera lo notificó, el pedófilo salió acompañado por personal de Gendarmería en un carro celular para ser trasladado hasta el Cuarto Juzgado del Crimen, que se ubica en Toesca con Avenida España.
Hasta este tribunal llegó a eso de las 16:20 horas, e ingresó engrillado y con un peto amarillo con la palabra "imputado", a diferencia del chaleco antibalas blanco que utilizó durante el cinematográfico operativo de Investigaciones.
Tras cerca de dos horas de interrogatorio ante la jueza Ximena Sumonte, quien además lo notificó de su condena a 20 años, el pederasta que se había fugado a Brasil partió pasadas las 19:30 horas hacia la CAS, donde lo espera una celda aislada del resto de la población para evitar ataques en su contra.
"Zacarach" llegó a Chile a eso de las 14:50 horas, y una vez en el Grupo 10 de la FACh el pederasta extraditado desde Brasil fue trasladado en un helicóptero de la PDI hasta el cuartel general de la policía civil, a donde llegó a las 15:57 horas para ser sometido al fichaje correspondiente, con huellas dactilares y fotografías actualizadas.
La llegada y los movimientos del pedófilo estuvieron marcados por un impresionante y por momentos exagerado operativo de seguridad montado por la PDI, que se inició desde que pisó suelo nacional esposado y escoltado.