Especialista en sida apunta directamente al Hospital de Iquique por negligencia
El médico Alejandro Afani afirmó a ADN Radio Chile que se debe investigar profundamente la responsabilidad de los encargados del recinto, ya que no pueden darse 25 casos no informados sin un mal procedimiento detrás.
El caso de las 25 personas infectadas con sida desde 2004 que no fueron notificadas en el Hospital de Iquique, y que derivó en la muerte de cuatro de ellas, es responsabilidad directa de los encargados del recinto, según manifestó el jefe del Servicio de Inmunología del Hospital Clínico de Universidad de Chile, Alejandro Afani.
En contacto con ADN Radio Chile, el especialista en sida señaló que un caso podría tratarse de un error, pero que si 25 pacientes fueron informados hay claramente un hecho irregular que requiere una investigación seria, ya que hoy en día esta enfermedad no es mortal si se trata a tiempo.
"Podrá ser un caso aislado pero no un grupo de personas. Creo que hay que hacer una investigación seria y profunda, un sumario y un proceso", señaló, agregando que la responsabilidad de informar a los pacientes es directamente del médico a cargo.
"El responsable de informarle al paciente es directamente el médico, esto no es una cosa que se entrega por ventanilla. No es que uno va a buscar una glicemia o un hemograma, se entrega directamente por parte del médico", recalcó Afani.
La negligencia quedó al descubierto tras la muerte de Dearmny Aguilar Campusano, de 34 años, el pasado 10 de julio, cuando se detectó que había sido confirmada como portadora de VIH en mayo de 2004, sin que se le comunicara esta situación pese a que concurrió al hospital por diversas patologías.
El doctor Afani afirmó que en estos casos hubo un protocolo que no se cumplió, explicando que si una muestra da positivo ésta pasa al Instituto de Salud Pública para su confirmación, y luego el laboratorio le informa al médico para que él lo dé a conocer a la persona.
"Si las personas eran positivas hace tanto tiempo fueron confirmadas en algún momento por el Instituto y probablemente esa información llegó al centro asistencial, al policlínico o donde sea, y probablemente ahí se entrampó y no llegó al paciente", indicó.
Más allá de las responsabilidades, el experto en sida recalcó que existe un serio problema de salud pública, ya que los portadores pueden seguir infectando a más gente por desconocimiento, pero además ven en riesgo sus propias vidas por el solo hecho de no someterse a los tratamientos necesarios.
"Desde el punto de vista epidemiológico o de salud pública, una persona que está infectada y no lo sabe puede… Lo ideal sería que toda persona aunque no tenga la infección tome las precauciones para evitar el contagio, pero una persona infectada puede segur infectando personas", expresó.
Además, subrayó que "muy probablemente se hubiera evitado todas las complicaciones propias de la enfermedad, porque existen tratamientos que permiten que esto no siga avanzando, y ya no es una enfermedad mortal porque existe una terapia disponible en nuestro país que impide que la enfermedad avance".




