Monseñor Goic reitera llamado a una mayor justicia social y económica
El presidente de la Conferencia Episcopal dijo en ADN Radio Chile que los trabajadores tienen derecho a participar de las ganancias de las empresas y, en este sentido, sostuvo que "lo más inteligente" es anticiparse a los conflictos sociales.
"Humanamente para mi fue algo increíble. Yo jamás pensé que iba a ocurrir lo que ocurrió, pero fue providencial, porque me tocó intervenir en el conflicto de los subcontratistas y Codelco, y fruto de esa intercesión mía, gracias a Dios, se logró el acuerdo". Con estas palabras recordó el presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Alejandro Goic su ya famosa alocución en el llamado "sueldo ético" que situó en $ 250 mil y el conflicto minero que paralizó por 40 días las faenas del cobre.
"Todo lo que pasó después del llamado al sueldo ético, que fue una cifra que tenía un valor simbólico, corresponde a una realidad muy sentida de los chilenos, especialmente de los sectores más pobres", aseguró el prelado, en conversación exclusiva con ADN Radio Chile.
Respecto de las reformas laborales, las que pretenden igualar el sueldo base al salario mínimo y otorgar un día libre a aquellos trabajadores que tienen sistema de turnos, Monseñor Goic, manifestó que "el crecimiento es fundamental, porque no se puede repartir pobreza, pero me da la impresión que algunos empresarios, no todos, que por hablar del crecimiento se olvidan que también éste tiene que ser compartido".
"Si a la empresa le va bien, también tiene que irles bien a aquellos que contribuyen a que le vaya bien, y los que contribuyen son los trabajadores…La empresa es una comunidad de personas, es como una familia. Y en la familia hay momentos económicos en que le va bien, porque tiene trabajo uno o dos miembros de esa familia, pero cuando uno de ellos pierde su empleo los demás tienen que esforzarse y privarse de otras cosas, pero cuando le va bien a uno o dos, le va bien al conjunto de la familia. Lo mismo debiera pasar en la empresa", aseveró.
Al respecto, el obispo dijo que hay que pasar de la lógica del lucro, "es decir, que el tiene gana, gana y gana más, a la lógica de compartir y de la solidaridad".
"A mi me parece que lo que hace falta, y por eso me dirigí a la conciencia cristiana de Chile y también a los que no tienen el don de la Fe, pero que quieren un país más justo, es compartir la riqueza. Si finalmente una empresa va bien es porque tengo trabajadores que ponen lo mejor de sí y, por lo tanto, ellos también deberían ser partícipes de las ganancias y no solamente el dueño o los capitalistas", explicó el prelado.
Debido a lo anterior, hizo un llamado a los empresarios católicos a seguir los preceptos sociales de la Iglesia en cuanto al respeto a los trabajadores y a su bienestar.
"Hay preceptos en la Iglesia que dicen que la primacía está en el trabajador por sobre el capital, y ahí yo siento una cierta responsabilidad como pastor de la Iglesia Católica, porque muchos de los empresarios son católicos, pero no aplican los conceptos de la enseñanza social de la Iglesia en sus empresas", indicó.
En tal sentido, Goic anunció la venida en septiembre del cardenal Renato Martino, que es el presidente de la Comisión Justicia y Paz de la Santa Sede para hablar de estos temas "y este otro años confiamos en organizar un gran seminario de la enseñanza social de la Iglesia para trabajadores, políticos y empresarios, para profundizar en estos temas".
Conflictos sociales
"Lo más inteligente es anticiparse a los conflictos. En un país que va tomando conciencia de su dignidad, en un Gobierno que se proclama ciudadano, la gente siente que tiene derecho a participar de los bienes", aseguró Monseñor.
En este sentido, hizo una crítica social, ya que por un lado se promueve el consumo desmedido, pero por otra parte hay gente que no tiene con qué alimentarse, y eso puede ser un germen para eventuales problemas sociales.
"Hoy me impresiona ver gente está pidiendo fiado para alimentarse por el alza del costo de la vida y los sueldos no han subido en esa proporción, entonces, qué sociedad estamos construyendo. Somos un país pequeño, digno, estamos creciendo, pero la sociedad ahora nos desafía a ser más equitativos, por lo tanto hago un llamado a los políticos y empresarios a unirnos para ser un país donde todos participen de los bienes de este mundo, no solo algunos", indicó el presidente de la Conferencia Episcopal.




