Lactante quemado en clínica ve evolucionar favorablemente sus injertos
El pequeño Amaro Tolorza Díaz, quien resultó con graves quemaduras tras ser envuelto en una frazada térmica en la Clínica Presbiteriana Madre e Hijo, sigue grave pero evoluciona favorablemente según el último parte.
El pequeño Amaro Tolorza Díaz, quien resultó quemado por una frazada eléctrica en la Clínica Presbiteriana Madre e Hijo, sigue grave pero presentó este martes una evolución favorable en los injertos a los que es sometido.
Al bebé recién nacido se le aplicó un calentamiento en el mencionado establecimiento asistencial, y horas después, el domingo 20 de julio, fue trasladado a la Clínica Santa María, que entregó este martes el parte médico diario.
El centro asistencial informó que el lactante "se mantiene en estado grave. No obstante se ha observado una evolución favorable de sus injertos. El paciente se mantiene conectado a ventilación mecánica, apoyo hemodinámico y diálisis".