Chilena deportada de España: »El consulado no hizo nada por mí»
Paulina Aguilera, que iba a cumplir el sueño de sus vacaciones en Europa, relató a ADN Radio Chile las penurias y humillaciones que pasó luego de que inmigración española la declarara como "inadmitida".
Con su sueño de viajar a Europa destrozado, humillada, discriminada y con una merma económica de casi un millón de pesos, la ciudadana chilena Paulina Aguilera contó a ADN Radio Chile las penurias que tuvo que vivir en el aeropuerto de Barcelona, luego de que la policía de inmigración española le prohibiera el ingreso al país sin ninguna justificación.
La joven conciente de las restricciones que han impuesto las autoridades hispanas a ciudadanos latinoamericanos se preocupó de reunir todos los requisitos que le pidió el consulado de España en Chile, sin embargo, al llegar a su destino la policía comenzó a exigir más dinero para su estadía. Paulina consiguió que su padre le hiciera un depósito en su tarjeta de crédito, pero un funcionario esta vez le solicitó el pago completo de la reserva en el hostal donde se alojaría, que dicho sea de paso, no se exige en ningún lugar del mundo.
Así, Paulina pasó 12 horas en calidad de detenida. Sólo le dieron de comer un flan -vencido, según relató- y bebió una botella de agua hasta que fue embarcada en calidad de "inadmitida" y con su pasaporte rayado por las autoridades de inmigración españolas.
A esta humillación se agrega el hecho de que el padre de la joven, Angel Aguilera, llamó al consulado chileno para solicitar asistencia, pero según Paulina, no le prestaron ayuda aduciendo que "ya estamos cerrando".
"Mis papás llamaron (al consulado) desde acá (Chile), pero ellos no hicieron nada, además que estaban cerrando cuando pasó todo esto. Me llamaron y simplemente me dijeron: ‘sabes, ya estamos cerrando pero llamaremos a la policía’, cosa que nunca lo hicieron", relató la acongojada Paulina.
Esta versión se contrapone a las declaraciones del embajador chileno en España, Osvaldo Puccio, quien previamente conversó con ADN Radio Chile y aseguró que se habían preocupado del caso pero que las gestiones no habían dado buenos resultados.
"Yo hablé con el cónsul general, él se movió, habló con las autoridades, habló con la familia de ella, y yo ayer lo instruí que él presentara una protesta formal ante las autoridades, porque alegaban que había falta de dinero y el padre estaba en condiciones de resolverlo", afirmó el diplomático chileno.
Paulina Aguilera no se explica la razón de fondo de su deportación. Ella simplemente cree que fue un abuso de poder y la obstinación del policía que la atendió.
"Yo no me explico, si yo tenía todo lo que ellos pedían, así que es una cosa de que no le gustaste al policía y te dice que no, y es no ! Te va a buscar hasta la excusa más mínima para que tu no entres. La última palabra siempre la va a tener el policía quien dijo: ella no va a entrar y no va entrar", subrayó la joven.
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