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Empresarios de troncal 3 y 5 del Transantiago retiraron máquinas del sistema

Pequeños empresarios que prestan servicio a Gran Santiago y Metropolitana, que denuncian que hace tres meses no reciben el pago por el arrendamiento de sus máquinas, mantienen cerca de 300 buses detenidos.

Cerca de 200 máquinas del troncal 3 y 5 permanecen detenidas en aparcaderos de Quilicura y San Ramón este lunes, en una medida adoptada por pequeños empresarios que denuncian el no pago del arrendamiento de sus buses por parte de Gran Santiago y Metropolitana.

Los dueños de los buses aseguran que las empresas que eran propiedad del cuestionado Manuel Navarrete no han pagado el arrendamiento desde hace tres meses, además del TAG, las reparaciones o las multas que cursa Carabineros, que son compromisos que se acordaron en los contratos.

El troncal 3 presta servicios entre Quilicura y San Ramón, mientras que el 5 tiene recorridos entre Pudahuel y Santiago Centro, y a ellos se suman los alimentadores 6 y 8, que circulan en comunas como La Cisterna y San Bernardo.

El alcalde de Estación Central, Gustavo Hasbún, quien además es presidente de la comisión de Transportes de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), aseguró a ADN Hoy que el paro de los pequeños empresarios afecta a 700 mil santiaguinos, y exigió la intervención del Ministerio de Transportes.

"Hemos estado con la gente, con casi todos los dirigentes, en conversaciones hace más de un mes con el Ministerio, y la verdad es que no hemos tenido absolutamente ninguna respuesta. Se está diciendio que este es un problema de privados, y los únicos afectados aquí son 700 mil personas que se trasladan y qu eno han tenido soluciones", aseveró.

El alcalde acusó que en este problema hay "una negligencia inexcusable de la autoridad, en este caso del Ministerio de Transportes, de no entablar una mesa de diálogo que permita solucionar este problema", agregando que en este momento "hay un 40% menos de máquinas".

El paro de estos troncales es progresivo, y hasta el momento no ha afectado mayormente a los usuarios, que ven pasar con menor frecuencia los buses pero pueden movilizarse.

Según pasajeros apostados en la estación intermodal de La Cisterna, los buses pasan cada tres o cuatro minutos, y sólo se mantienen los problemas de movilización ya clásicos del cuestionado Transantiago.