Jack White y Pixies desataron la euforia en el Movistar Arena: así fue la previa del Primavera Sound en Chile
Road to Primavera se llevó a cabo durante la tarde y noche del domingo 16 de octubre, instancia en la que miles de fanáticos y fanáticas fueron testigos de un derroche de talento, euforia y dinamismo.
Jack White - Pixies
A las 16:00 horas, las puertas del Movistar Arena se abrieron de par en par para dejar entrar a miles de fanáticos y fanáticas dispuestos a darlo todo en una extensa jornada musical: el Road to Primavera, la previa del festival Primavera Sound que tendrá protagonismo el próximo mes.
Y es que las presentaciones de Niños del Cerro, Cat Power, Jack White y Pixies dejaron a un Movistar con el corazón en el techo y la garganta en el suelo.
La jornada estuvo marcada por las identidades muy propias de cada artista, siendo Los Niños del Cerro quienes dieron el puntapié incial de la antesala del Primavera Sound, con sus pasajes melódicos, sólidos y seguros.
Y es que a los chilenos no les tocó fácil, pues se presentaron ante un Movistar mínimamente concurrido, que guardaba sus energías para los próximos artistas, sin embargo, los asistentes de todas maneras demostraron a ratos una importante conexión con la correcta presentación de los jóvenes.
Querida Cat, eres gigante
Ya con un poco más de gente al interior del recinto, Cat Power arribó al escenario, con su elegancia, ternura y talento. “Hola, Santiago”, dijo la artista, desatando los aplausos de los asistentes.
Con un té, agua y una copa de vino sobre una pequeña mesa, la cantante se mostró juguetona con el público, respondiendo en más de alguna oportunidad a los gritos que surgían desde la cancha.
«I love you Cat» se escuchó gritar desde la masa de gente durante un breve momento de silencio, a lo que Charlyn Marie Marshall (su nombre real) respondió: «ok, casémonos de inmediato, para qué esperar más».
Pero lo cierto es que Cat Power es mucho más que ternura y conexión, es poder, vigor y temple, siendo su manera transformar un talento indiscutido, representado en por ejemplo, su enlace entre Satisfaction de Rolling Stones y Good Woman, tema perteneciente a su álbum You are Free (2003); y sus otras aclamadas canciones y covers: The Moon, Metal Heart, The Greatest, entre otras.
Gira que gira y por favor, no te detengas, Jack White
Desde que pisó el escenario, nada le puso pausa a Jack White. El multiinstrumentista, productor, y actor estadounidense lo entregó todo en una presentación perfectamente imperfecta, que solo puso sobre la mesa una vasta trayectoria, talento y la representación fiel a la escencia del rock.
Bien de negro, con suspensores, botines blancos y su electrizante pelo azul, el artista se dispuso a deslumbrar al público con su irreverencia apareciendo en escena a las 20:45 horas, entre una cortina de Kick out the jams (1965), de MC5.
En el setlist de la noche, Jack dio clases de fidelidad rockera con sus recientes lanzamientos, Fear of the Dawn (2022), Entering Heaven Alive (2022) y Tacking Me Back (2022), realizando además un paso por sus otros proyectos, tales como una potente Steady as She Goes (2006) de The Racounters, y de forma infaltable, los guiños a sus creaciones junto a Meg White, The White Stripes, tales como Black Math (2003), We’re going to be friends e Icky Thump (2007).
Entre un desfile de guitarras, el músico de 47 años sudó pasión, vigencia y dinamismo, por supuesto coronando el show con un broche de oro: Seven Nation Army, canción lanzada en 2003 por The White Stripes y escrita y producida por White, tema que sin duda consagró el cierre de una presentación frenética e impredecible, y que de todas maneras, dejó a los fieles seguidores del músico, con ganas de más.
Pixies que te quiero Pixies
A las 22.30 horas en punto, el grupo liderado por Black Francis salió a escena con toda la naturalidad del mundo. Así, como si estuviesen ensayando en una casa, los músicos tomaron sus instrumentos, y comenzaron a entregar golpes de recuerdos, aunque también algunos trompazos de su recién estrenado Doggerel (2022).
Sin duda, el público esperaba los clásicos temas de la era Surfer Rosa (1988) y Doolitle(1989), y la banda no quedó al debe, pues deslumbraron con sus enérgicas interpretaciones de sus creaciones de antaño.
De hecho, casi como si fuese un interruptor, Debaser (1989) fue la encargada de encender al público, el que no tuvo intención de detenerse durante el resto de la presentación, y siguió dándolo todo coreando Monkey going to Heaven (1989), Isla de encanta (1987), Wave of mutilation (1989), y por supuesto, Here comes your man (1987) y Where is my Mind (1988).
Un ritmo constante y casi fusionado entre canciones, fue la tónica del Road to Primavera, siendo Pixies una cuota de distrosión y euforia desde una perspectiva de trayectoria: buzos, zapatillas, comodidad y poco desplazamiento, pero con notas precisas, juegos con pedales, potencia, y desplante que no necesitó nada más para llenar el escenario.
Una hora y media promedio estuvieron los artistas sobre el escenario del Movistar, sin duda una tarde llena de euforia, clásicos y naturalidad, que quedó incrustada como enganche seguro para querer revivir este momento el próximo 11,12 y 13 de noviembre en el Parque Cerrillos, instancia que además tendrá dentro de su parrilla a esperados artistas, tales como Arctic Monkeys, Björk y Travis Scott, entre otros.