Internacional

Chileno residente en Ucrania acusa abandono del Gobierno: «Hemos desayunado y dormido a bombazos»

En un contacto con ADN Te Acompaña, Roberto García relató su situación y contó que los paracaidistas rusos aterrizan en las residencias ucranianas.

AUDIO: Residente chileno en Ucrania acusa abandono total del Gobierno y la Cancillería ante la invasión rusa

Una auténtica pesadilla ha atravesado Roberto García, chileno residente en Ucrania. Hasta hace unos días, García vivía en la ciudad de Kiev con su esposa.

Sin embargo, debido al conflicto bélico desatado entre Rusia y Ucrania, ambos tuvieron que trasladarse a una casa de campo a las afueras de la ciudad para mantenerse a salvo.

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«La situación está cada día peor, las noticias obviamente como no están acá no pueden transmitir con tanta objetividad y con tanto fake news, pero la verdad es que hemos desayunado y dormido a bombazos«, señaló el chileno en contacto con ADN Te Acompaña.

«Nosotros solo nos estamos informando con los videos que nos envía la familia y amigos de la familia que se comparten entre sí», agregó.

Paracaidistas rusos en las residencias

García también relató que «hay harta gente que vi por la prensa que estaba dándoselas de teóricos militares que decían que no habían cortado internet y eso es mentira. Cortaron internet y ahora internet como que no te permite meterte a casi ninguna página, está como baneado, como con un firewall medio raro«.

Roberto García detalló que «ha habido bombardeos constantes porque el ejército ruso está usando una estrategia desde afuera hacia adentro por regiones y por país, entonces están asfixiando a las fuerzas armadas ucranianas«.

Además, aseguró que Vladimir Putin estaría aumentando la fuerza de ataque luego de que Ucrania atacara un aeródromo ruso, lanzando paracaidistas de las Fuerzas Armadas en algunos sectores residenciales.

«Yo ahora me iba a ir, perdón por lo alterado, porque estoy super nervioso. Están mis vecinos afuera, porque se tiraron de paracaídas. Y sabemos que en Kiev, cerca de donde vive mi suegra, saltaron como 200 Spetsnaz (comandos rusos) en distintas partes y acá había un pelotón que detectaron los vecinos y llamaron a las fuerzas ucranianas para que vengan a contener».

Desidia y apatía por parte del Gobierno

García acusa además una grave desidia y apatía por parte del gobierno chileno, que los habría abandonado a su suerte en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania.

«Cancillería nos dice, y tengo los pantallazos del WhatsApp, que ‘váyanse por aquí, váyanse por allá’, pero es a su suerte, como si fuéramos todos John Rambo. Realmente es una cosa terrible como nos han tratado», añadió.

El chileno residente en Ucrania agregó que «saben que estamos sin dinero porque los cajeros no funcionan, no hay abastecimiento, no hay gasolina, y nos dicen ‘lleguen, atraviesen 850 kilómetros para llegar a la frontera y 100 más hasta Varsovia y ahí recién los vamos a ayudar’. Es una cosa lamentable».

«Estamos abandonados,(…) sin ayuda del gobierno más encima y con la frustración de leer en las noticias que el Presidente Piñera se ha jactado de ayudas que nos ha dado con puros palos blancos que seguramente eran hijos de diplomáticos que estaban en el VIP, que es la ciudad un poco más pirula que hay acá en Ucrania, que es la más europea digamos, donde están casi todos los hijos de diplomáticos y cosas así», alegó García.

Durmiendo bajo fuego cruzado

Y continuó: «Es muy frustrante ver toda la situación y que más encima alguien se dé el lujo de lucirse con todo esto, como si fuera una victoria y nosotros estamos acá bajo fuego cruzado durmiendo muertos de miedo. Lo encuentro impactante que pasen estas cosas en el mundo, la frialdad».

El chileno, quien además es psicólogo de profesión, comenta que ha sido estremecedor tener que hacerse el fuerte durante estos días. Su suegra se negó a abandonar la ciudad porque se encuentra cuidado a un grupo de adultos mayores que residía en su antiguo edificio, y ahora todos deben vivir en el subterráneo del mismo, ante la posible amenaza de un ataque.

Y ahora, en el pueblo donde está refugiado, ha debido contener en su limitado ruso a sus vecinos, en su mayoría adultos mayores, quienes han debido enfrentar la soledad luego de que sus hijas e hijos se enlistaran en las fuerzas armadas ucranianas para defender a su nación.