Internacional

Naciones Unidas condenó el homicidio de una mujer en una comisaría en Honduras

La autopsia reveló que Keyla Martínez murió "asfixiada", descartando la información de la policía que informaba un suicidio.

Desde la ONU condenaron la muerte violenta de una joven universitaria cuando estaba bajo custodia policial. Así lo expresó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH en Honduras (Oacnudh). Keyla Patricia Martínez perdió la vida en una comisaría de la ciudad de La Esperanza.

La estudiante falleció el domingo en una estación de la policía tras ser detenida junto con un médico. La institución aseguró que la mujer estaba en la vía pública en estado de ebriedad la noche del sábado. Su aprehensión sería por desacatar el toque de queda que rige en el país por la pandemia del Covid-19.

Los funcionarios de la policía y la secretaría de seguridad indicaron que Martínez intentó suicidarse. Su versión fue que quiso ahorcarse en la celda y que murió en el hospital. Un informe del ministerio público detalló que, según pruebas forenses, la estudiante de enfermería sufrió un «homicidio».

Los peritos determinaron que la joven de 26 años murió debido a una «asfixia mecánica». La Oacnudh aseguró que «los hechos podrían ser constitutivos de una ejecución extrajudicial». Por eso la agencia dependiente de Naciones Unidas exigió que se siga el protocolo sobre «la Investigación de Muertes Potencialmente Ilícitas».

Isabel Albaladejo, representante de la Oacnudh, planteó que «las investigaciones deben orientarse a identificar no sólo a los autores directos sino también a todos los demás responsables de la muerte«. Para la entidad se debe indagar incluso el rol de «los funcionarios de la cadena de mando que fueron cómplices».

El funeral de Keyla Martinez en La Esperanza / ORLANDO SIERRA