Cuba abre economía pero educación, prensa y salud quedan prohibidas para privados
Las iniciativas privadas podrán acceder a 2.100 actividades, aunque el Estado hizo reserva en 124 áreas.

Un trabajador cubano lee el diario estatal Granma en la isla / YAMIL LAGE

El gobierno de la República de Cuba había anunciado la apertura de su economía al sector privado. El aviso del 6 de febrero no incluía la lista de sectores en los que el Estado mantendría restricciones o un control. El ministerio del Trabajo de la isla informó que serán 124 las actividades que quedarán reservadas al fisco.
Entre las áreas con control estatal aparecen la educación, la prensa y la salud, entre otras. La reforma se observa amplia, ya que el Estado y sus empresas dominan el 85% del ámbito económico. El auge de este cambio llegó luego del acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos a fines de 2014.
[dps_related_post ids=»4739806,4721936″]
En un inicio la apertura solamente abarcó 127 actividades y ahora esa lista se amplió a unas 2.100. Las actividades reservadas al estado se redujeron a sólo 124. El Ministerio fijó sectores estratégicos en la administración pública, la defensa, el orden público, la educación (excepto los idiomas y la música), la medicina y el periodismo.
También se restringe a los privados la extracción de petróleo, carbón y minerales, la impresión de periódicos y libros, y la elaboración de armas. Otras áreas limitadas son la fabricación y distribución de gas y electricidad, además de la venta de vehículos. Unas 600.000 personas trabajan actualmente en el sector privado, representando el 13% de la población activa en una nación de 11,2 millones de habitantes.
Cuba mantendrá el monopolio de la producción audiovisual y cinematográfica, y los programas de televisión, la programación cultural en general y la actividad inmobiliaria. Lo mismo ocurre con las profesiones de arquitectura, investigación científica, agente de viajes, el servicio de funerales y de agentes de seguridad.

Una persona con mascarilla camina por las calles de La Habana / YAMIL LAGE

Una persona con mascarilla camina por las calles de La Habana / YAMIL LAGE




