Suprema de Paraguay habilitó a la primera abogada trans a cinco años de graduarse
Kimberly Ayala tiene 29 años, nació en Hernandarias, terminó su carrera en 2015 y recién ahora podrá ejercer su profesión.
Corte Suprema de Paraguay
Hace historia en uno de los países más conservadores de Sudamérica. Kimberly Ayala se convirtió en la primera abogada transexual de Paraguay, un país donde tienen una expectativa de vida media de 35 años. Ella tiene 29 años, nació en Hernandarias y en 2015 terminó su carrera en la Universidad Nacional del Este.
Pese a titularse con honores, al solicitar su juramento no tuvo respuesta de la corte suprema. Al insistir le dijeron que no se podía procesar el pedido porque su foto «no coincidía con el nombre». Ella explicó que es trans y que quería jurar con su imagen, pero que aceptaba hacerlo con el nombre masculino de su documento de identidad.
La funcionaria le recalcó que su jefe no iba a firmar su solicitud. «Me sentí muy decepcionada, como fracasada», cuenta Ayala a El País. No se rindió y con el apoyo de otra abogada recurrió a la secretaría de género de la suprema, que le dio la razón y pidió revisar el caso ante la opción de «un hecho de discriminación».
A pesar de esa definición, la corte no respondió su pedido. No podía trabajar, vivía en casa de su madre jubilada y su padre funcionario municipal, en una ciudad que prohibió en 2019 la marcha por los derechos LGBT+. En ese escenario Ayala decidió acudir a la organización no gubernamental Amnistía Internacional.
La organización tomó su caso por bandera en conjunto con Diversxs, Codehupy, Repadis y otros grupos. La campaña de apoyo se inició en las redes sociales, llegando hasta los medios informativos locales. El lunes 9 de noviembre convocaron a la prensa y a sus voluntarios ante el Palacio de Justicia.
Ante las calles con personas y cámaras esperando a Kimberly Ayala, la institución permitió que hiciera su juramento con la bandera arcoíris en su mascarilla. «Estoy muy feliz por este logro. Ahora mi sueño es ser jueza. Espero que despierte la esperanza para una población siempre tan invisibilizada y marginalizada», dijo la abogada.
La población trans de Paraguay sufre violencia, discriminación y falta de acceso al trabajo, la salud y la educación. Su realidad la expone el informe del Centro de Documentación y Situación Trans de América Latina y el Caribe, la Red Latinoamericana y del Caribe de personas trans, y la organización Panambí.
Palacio de Justicia de Paraguay