Boris Johnson aseguró que el Reino Unido no acatará las normas ni se someterá a tribunales de la UE
El primer ministro conservador apuesta por concretar solamente un acuerdo comercial con los 27 países europeos.


El triunfo en las elecciones generales y con el Brexit envalentonaron al primer ministro británico, Boris Johnson, quien esbozó su estrategia para una futura relación del Reino Unido con la Unión Europea. El líder "Tory" avisó que no aceptarán un tratado que los obligue a alinearse con las normas comunitarias en estándares de calidad, materia laboral, medioambiental o a un sometimiento a los tribunales europeos.
"Se nos ha dicho durante mucho tiempo que debemos escoger entre un acceso completo al mercado interior de la UE a cambio de aceptar sus normas o sus tribunales o un acuerdo comercial que abra mercados y evite toda la panoplia reglamentaria de la UE como el existente con Canadá. Ya hemos tomado la decisión. Queremos un acuerdo global como el de Canadá", argumentó el gobernante conservador.
Johnson fue más allá y advirtió a los negociadores que "en el improbable caso de que no lo logremos, el acuerdo se basará en el acuerdo de retirada que ya hemos firmado con Bruselas". En paralelo la Comisión Europea aprobó este lunes su proyecto, que busca un acuerdo de asociación que convertiría al Reino Unido en un aliado en materia comercial, cooperación judicial, seguridad, defensa y apoyo de un orden multilateral.


El discurso de Johnson es la primera desavenencia con Bruselas. "Debemos negociar la mejor relación posible”, subrayó el negociador jefe europeo, Michel Barnier, quien propuso un "ambicioso acuerdo de libre comercio". La oferta está sujeta a un pacto que garantice que no habrá competencia desleal desde el Reino Unido, y a un acuerdo sobre el acceso de las flotas europeas a aguas británicas.
Informa El País que desde la Unión Europea se estableció una línea roja para las negociaciones, ya que la colaboración se suspenderá "de manera automática" si Londres abandona el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o aprueba una ley que deje sin efecto los fallos de esa corte. La comisión espera que el tribunal de justicia europeo tenga la última palabra en los conflictos sobre el derecho comunitario que surjan.
Tras el discurso de Johnson, sus críticos recordaron que el primer ministro buscaba una salida desordenada de la UE, y advierten que al finalizar el periodo de transición el 31 de diciembre, sin que exista un nuevo acuerdo comercial, se producirá el Brexit duro que los euroescépticos quisieron desde un principio. Por ahora las palabras del primer ministro conservador parecen confirmar los esos presagios.






