Presidente de Irak pidió no convertir el país en un «campo de batalla» entre Irán y EE.UU.
"La Presidencia reitera su rechazo de las violaciones repetidas de la soberanía nacional", dijo Barham Saleh tras el ataque de Teherán a una base con militares estadounidenses.


El presidente de Irak, Barham Saleh, rechazó los ataques iraníes contra bases con presencia estadounidense y deseó que su país no se convierta en "un campo de batalla".
"La Presidencia reitera su rechazo de las violaciones repetidas de la soberanía nacional y que el país se convierta en un campo de batalla para las partes beligerantes", dijo la oficina de información de Saleh en un comunicado citado por la agencia de noticias estatal iraquí INA.
El jefe de Estado llamó a "evitar cualquier choque militar en el territorio de Irak y meter a los iraquíes en una nueva guerra".
El Mandatario pidió moderación y "autocontrol" para que los países que están protagonizando la escalada de tensión "no se dirijan a una guerra abierta que amenace a toda la región".
Por su parte, el presidente del Parlamento iraquí, Mohamed al Halbusi, mostró su rechazo "categórico" al ataque iraní y pidió al Gobierno que tome "las medidas políticas, legales y de seguridad necesarias para detener tales ataques", así como trabajar para "preservar la soberanía iraquí".




