Un empate técnico mantiene en suspenso el resultado de las elecciones presidenciales en Uruguay
El favorito candidato derechista Luis Lacalle no llegó al 50% de los votos emitidos.
Todavía nadie ganó y el favoritismo de la derecha sigue en suspenso. Las elecciones presidenciales en Uruguay demostraron la fortaleza de la coalición oficialista del Frente Amplio, que en un mes -desde la primera vuelta- logró remontar más de siete puntos a la coalición que armaron los tres candidatos opositores para el balotaje.
Lo llamativo es que desarrolladas las votaciones no se puede proclamar a un ganador, pese a la ventaja de Luis Lacalle (Partido Nacional) con 28.666 votos sobre Daniel Martínez (Frente Amplio), ya que el servicio electoral debe contar los votos observados, que son los emitidos por fuerza mayor en una zona diferentes a la inscrita.
Lacalle, que contó con el respaldo de Ernesto Talvi (Partido Colorado) y Guido Manini (Cabildo Abierto) en un pacto desde la centroderecha a la ultraderecha, obtuvo 1.168.019 (48,7%) sufragios y Martínez sumó 1.139.353 (47,5%), cuando quedan por revisarse 35.200 sufragios válidos. Todo parece que se conocerá el jueves.
El presidente de la Corte Electoral, José Arocena, explicó que "si hubiera habido 8 o 10 mil votos de diferencia por encima del voto observado, se podría haber dado un ganador". Por probabilidad es Luis Lacalle el favorito para ganar las presidenciales, pero lejos del 53% que esperaba como piso la oposición. Un triunfo de Martínez depende de que obtenga el 90% de los sufragios observados, lo que se asemeja a un milagro.